Cake Pops

26 de octubre de 2010


Perdonad la pausa, pero estos días han estado llenos de actividades y compromisos que me han mantenido alejada de mi ordenador, como el Festival de Cine Fantástico de Sitges ("I saw the devil", la mejor peli de todas las que vimos), la fiesta solidaria de HP, la festa del Super3, el Baby Shower de Gis...

Por suerte, entre tanta actividad, hemos encontrado algún ratito para hacer manualidades y actividades varias, como estos Cake Pops. Desde el día que los vi en la página de Bakerella, estoy locamente enamorada de ellos y me parecen muy bonitos y divertidos de hacer. Esto que os dejo aquí fue nuestro primer intento, pero realmente fue todo un éxito con los peques, y me sirvió para comprobar que es una actividad bastante rápida y entretenida (si tenéis ya el bizcocho hecho).

Necesitaréis: un bizcocho (del sabor que sea), leche condensada, chocolate de cobertura para fundir (puede ser blanco, con leche o negro, o también podéis utilizar chocolates coloreados, como Candy Melts) y palitos de piruleta.


Para empezar, una de las cosas más divertidas... destrozar el bizcocho. Yo lo hice con un bizcocho precocinado de chocolate, de esos que venden refrigerados, que sólo hay que verter en el molde y hornear. Lo hice así porque era una prueba, pero pronto haré versiones con recetas caseras.

A los pompones les encantó reducir el pastel a migas. Mientras lo hacían, algún trozo se escapó y en lugar de caer en el bol que estábamos usando, cayó, como quien no quiere la cosa, dentro de alguna boca que debía estar casualmente abierta ;^)


Cuando tuvimos todo el pastel bien deshecho, añadimos un poco de leche condensada. Lo hicimos a ojo, así que no puedo daros cantidades exactas, pero no era demasiado. Lo suficiente para que el pastel aguante la forma de bola que le daréis a continuación, pero para que sea agradable al tacto y no se pegue. Diría que en total debieron ser 5 o 6 cucharadas, pero probad hasta que encontréis una consistencia que os guste.

Después de eso, a hacer bolitas:


Es importante aplastar primero bien la masa, para que quede compacta, y después ir dándole forma con suavidad.


A medida que vamos haciendo las bolitas, las ponemos en un plato. Cuando ya estén todas, las metemos un rato en la nevera o el congelador (depende del tiempo que tengáis! Yo hice media horita de congelador).


Ahora llega la parte creativa. Fundid el chocolate al baño maría. Cuando esté bien fundido y tenga una consistencia suave y sin grumos, id metiendo la punta de los palitos de piruleta, que enseguida clavaréis en las bolitas. Esto se hace para que usar el chocolate como cola y que las bolitas no se escapen. Podéis dejarlas reposar un rato para que el chocolate solidifique un poco.

Después, cogéis la bolita por el palo y la sumergís en el chocolate, cubriéndola bien. Cuando esté toda cubierta, sacadla, dejadla encima del chocolate y daos ligeros golpecitos sobre la mano que sujeta la piruleta para que el exceso de chocolate vuelva a caer.


Ahora ya solo queda encontrar un sitio para colocar los Cake Pops y que se vayan secando. Yo usé unos vasos altos de Ikea. Tras una horita o dos, el chocolate ya será sólido y podréis comeros vuestra piruleta. Antes de ponerla a secar, la podéis rebozar en granillo, bolitas de colores, chuches pequeñas...

Y si vuestros hijos son mayores que los míos, o están muy animados para hacer pruebas... visitad la página de Bakerella y sacad mil y una ideas para su decoración. Y no olvidéis que incluso hay un libro con diferentes propuestas para hacer Cake Pops. En la página de Amazon, encontraréis también un vídeo en el que Bakerella os muestra cómo hacerlos.

1 comentario:

  1. Insisto, adóptame XD

    Una pregunta, ¿dónde se consiguen los palitos de piruleta?

    kisu!

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