La fiesta de Lego

17 de febrero de 2011

Hola otra vez. Madre mía, ¡ha pasado casi un mes! Perdonad que os haya tenido tan abandonados... La verdad es que hemos estado preparando la fiesta de los pompones peques del fin de semana que viene y hemos tenido un montón de trabajo. Hemos escogido el circo como tema central y tenemos diseñadas un montón de actividades... a partir del lunes os contaremos cómo ha ido todo.

Pero antes fue el cumpleaños de uno de nuestros mejores amigos y le ayudamos a organizar una fiesta de lego, que es algo que le encanta y a lo que juega a todas horas.

Cuando los invitados llegaron a su fiesta les dimos una tarjeta como esta que nos enseña un pompón:


Por un lado tenía esa obra de arte de Lego que hizo el propio anfitrión (¿a qué es genial?). Por el otro, tenía una figura geométrica que le veis a otro pompón en la foto siguiente, en la que fuimos poniendo pegatinas cada vez que terminábamos una prueba.

Además de darles las tarjetas, les pedimos que metieran la mano en una bolsa y sacaran una pieza de lego. Solo podían ser naranjas o verdes e indicaban a qué equipo pertenecía el pompón. Después les colgamos la tarjeta para las pegatinas y una tarjeta de su color en la que se leía el nombre de cada pompón en algún ojal o alguna cremallera de la chaqueta.


Y empezaron las pruebas :^) La primera fue muy fácil, dar vueltas por todo el patio buscando piezas de lego para crear una torre tan alta como el más alto de los invitados (que en este caso era una invitada ;^)). Todos salieron disparados y se pusieron a correr por el patio, en busca de piezas escondidas. Había algunas muy evidentes, pero otras no eran nada fáciles de ver. Los pompones demostraron ser unos campeones y enseguida nos trajeron un montón de piezas.


Para la siguiente prueba, los separamos en verdes y naranjas y les dimos a cada grupo una bolsa con la misma cantidad de piezas. Tenían que construir una torre que les llegara a la cintura y que fuera estable, porque una vez terminada lo que hicimos fue...


...intentar derribar la torre del equipo contrario:



Después hicimos relevos con piezas de Lego. Había que llevarlas hasta la otra punta del patio entre dos, con la pieza en la frente:


O con una cuchara en la boca:


Fueron unos campeones y lo hicieron fenomenal :^) Después pasamos a un clásico, un globo del color del equipo atado al tobillo. Había que reventar los globos del equipo rival. Pero añadimos una cosa más: una pieza pequeña de Lego dentro de cada globo, que había que encontrar y recuperar.


Cuando terminaron, pasamos a las dos actividades más tranquilas para prepararnos para el momento del desayuno y el pastel. Primero, les dimos palillos chinos y un vaso de gelatina en el que flotaba una pieza pequeña de Lego. Tuvieron que pescarlo... y luego varios pompones se comieron la gelatina :^)


Y la última prueba fue montar una pieza de Lego de entre cuatro opciones para que el equipo rival adivinara qué era. Tengo que confesar que esta fue la prueba que menos éxito tuvo, en parte porque justo entonces llegaron los padres para desayunar, en parte porque ya estaban cansados, y en parte porque en la mesa había una fuente de chocolate y un montón de fruta para mojar.


Y después, el desayuno... o el aperitivo, según se mire. Hicimos galletas con el nombre del homenajeado:


Y un par de pasteles de Lego.


Acabamos pintando caras de ardilla, gato y león (la ardilla estuvo MUY solicitada) y mojando hasta los dedos en la exquisita fuente de chocolate de Francis.

Por cierto, muchas de las ideas las sacamos de aquí. Si entendéis inglés, es una página muy recomendable para inspiraros y hacer fiestas divertidas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Cuéntanos algo!