Menú semanal

30 de noviembre de 2012


Venga, va. Vamos a iniciar nuestra serie "Organización para desorganizados". Y lo vamos a hacer con una cosa que a lo mejor es una chorrada, pero que a nosotros nos ha cambiado la vida.

¿Que soy una exagerada? Qué va. Hasta hace unos meses, el pomelo y yo íbamos al súper una vez por semana y cargábamos el carro hasta arriba. Dábamos una vuelta y comprábamos muchas cosas, siempre las mismas, pensando en nuestras comidas de manera abstracta. Nos gastábamos un pastón, pero claro, era necesario, porque somos una familia de cinco personas.

Teníamos la nevera y la despensa a reventar, y periódicamente realizábamos purgas para tirar todo lo que llevaba un par de semanas pudriéndose en algún rincón.


Nosotros hacemos muchas comidas en casa. Yo como aquí todos los días de la semana, y los pompones vuelven del cole tres días. El pomelo es el que viene menos, y aun así comparte mesa conmigo un par de veces a la semana. Así que siempre tenía que haber un plan B. Pero:

Comíamos siempre lo mismo, gastábamos mucho, tirábamos mucha comida y acabábamos recurriendo a lo más fácil de hacer que tuviésemos.¿A que os suena?

Hace unos de meses el pomelo y yo tuvimos una reunión. Nos sentamos a la mesa con una pirámide de alimentos y decidimos hacer un menú para la semana. Y funcionó. No un poco, funcionó mucho. Fue genial. Los pompones se acercaron todos los días a la nevera para ver qué tocaba comer. Gastamos mucho menos dinero y prácticamente no tiramos nada. Y comimos cosas diferentes.

Así que lo instauramos como una rutina más. El fin de semana, el pomelo y yo nos sentamos a la mesa con el menú del cole de los pompones, para saber qué comen los días que se quedan,  y diseñamos nuestro menú de la semana siguiente. ¿Qué comemos?

  • Dos veces pescado blanco
  • Una vez pescado azul
  • Dos veces carne blanca
  • Una vez carne roja
  • Dos veces legumbres
  • Dos veces pasta
  • Dos veces arroz
  • Dos veces huevos
  • Fruta y verdura todos los días
Evidentemente no solo comemos eso, sino que buscamos una receta cuyo principal ingrediente sea lo que nos toca.

Ahí entran en escena la limpieza de revistas de cocina que hice hace unos meses y también los enlaces a diferentes blogs de cocina que guardo en Pinterest.

Cuando limpié mi estudio de revistas, descuarticé las de cocina y me quedé únicamente con las recetas que quería probar. Fui totalmente implacable. Nada de guardar recetas de carpaccio de riñones de pato criado en el Himalaya con fresas silvestres de invierno de la costa sudafricana, no. Solo cosas que sé que voy a cocinar en el futuro cercano y que sé que van a encajar en nuestra vida y nuestros gustos. Ahora toda mi colección se reduce a dos archivadores en los que guardo las recetas pendientes.

Cuando hacemos el menú, además de incluir algunas de las recetas clásicas de casa, buscamos cosas nuevas en esos dos archivadores. Una vez probada, si la receta nos gusta, pasa a la carpeta del menú semanal, que tiene separadores de colores para cada tipo de comida. (Y si no nos gusta, directamente a la basura, oh, yeah.)

La carpeta negra es la de los separadores, la pequeña es la que contiene las recetas de la semana y el menú, y suele estar en la cocina.

La idea es que dentro de unos meses tengamos una selección de recetas que nos gustan para hacer nuestro menú mucho más rápidamente, seleccionando ya únicamente entre las que sabemos que funcionan bien. Como ya tenemos una edad, nosotros lo hacemos físicamente, pero también se puede hacer digitalmente con un sistema de carpetas.

Estamos muy contentos. Primero, porque ahorramos un montón de dinero. Ya solo compramos lo que necesitamos, y hacemos la lista mientras preparamos el menú. Si tenemos tiempo, cuando llegamos de la compra guardamos todo en tuppers, cortado y preparado para la receta.

Ya no tiramos comida. Bueno, alguna vez tiramos algunas sobras, pero en general tenemos lo que necesitamos, más algunos productos básicos que en casa tienen mucha salida. Pero nada de carne que se echa a perder o pescado que casi anda solo.

Comemos mucho más equilibrado porque no comemos carne a la plancha todos los días (que era casi un básico en las cenas de hace un tiempo). Hemos reducido el consumo de proteínas al que tiene que ser, ni más ni menos. Como no gastamos tanto en carne ni en pescado, podemos comprarlos de mejor calidad y en la carnicería y la pescadería en lugar de ir al súper.

A veces dupicamos la receta y la congelamos. Especialmente las legumbres, que tardan mucho en hacerse. O hacemos caldo con los restos de la carne y el pescado que compramos y lo congelamos también.


No os voy a engañar. Esto no pasa siempre, no lo hacemos todas las semanas del mundo. A veces seguimos siendo desorganizados, especialmente si el fin de semana ha ido cargadito de actividades o si el pomelo y yo tenemos mucho trabajo. Y seguimos llamando al chino que ya nos ha enseñado varias palabras en su idioma y que viene raudo y veloz con su cargamento de arroz tres delicias y pollo rebozado en almendras.

Pero lo bueno es que esas semanas (además de poder recurrir al chino) siempre tenemos algún plato duplicado congelado, y una carpeta llena de recetas que han funcionado y hemos probado, así que podemos preparar algo rápidamente (o llamar al chino, o ir a comernos un bocadillo al Viena, que tampoco hay que ser talibanes).

En fin, que este es nuestro primer secreto de organización. A lo mejor ya lo hacéis todos y somos los últimos en despabilar (cosa que no me extrañaría), pero ahí queda por si a alguien le va bien. ¿Qué me contáis? ¿Cómo lo hacéis vosotros?

9 comentarios:

  1. El meu sistema és molt semblant. Em falta trobar el sistema per a guardar les receptes que ens agraden. M'apunto això de la carpeta per colors. Ara també he comenat a utilitzar una aplicació "Out of milk" que ens permet compartir les llistes de la compra, així el que pot va avanant feina.
    Petons

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    1. Ei, m'apunto això de l'Out of milk... El tema de la llista de la compra encara no el tenim ressolt i fa bona pinta...

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    2. Ja m'explicaràs. Jo estic molt contenta. Hi ha una versió gratuïta i una de pagament. Nosaltres utilitzem la que és gratis.
      Vaig a mirar si conservo el teu mail perquè m'expliquis com fer las barretes de calèndula.

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    3. T'escric un correu aquesta nit, que ara marxem a la fira Joc-Joc de Tona...

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  2. Bueno, yo hago la compra casi todos los días (ventajas o inconvenientes de ser "sólo" madre y maruja) y mi sistema está a medio camino entre el vuestro y la improvisación absoluta: no hacemos un menú semanal pero por tradición hay pasta un par de mediodías (somos medio italianos y es deber moral), otro arroz, otro pescado o pollo, y lo ideal sería otro sopa (de calabaza, de pollo/carne con pasta, y dale) o legumbre, pero los enanos se han vuelto selectivos y las lentejas que antes les encantaban han pasado a ser pitanza non grata, sniff. El finde la cosa está clara: pasta de lujo el sábado y pescado al horno también de lujo el domingo. En las cenas intentamos controlarnos y comer poco (ensalada, un huevo, un "cardito", cosas así), y los niños se han vuelto adictos al "Abendbrot", tradición alemana donde las haya que me repatea un poco pero he de reconocer que es genial para vagos: pan con lo que le eches (léase queso, embutido y guarradas varias), crudités (zanahorias, pepino, pimiento rojo) y fruta o yogur. El caso es no encender los fogones. En invierno apetece menos, claro está.

    Pues te felicito por tu lucha contra el caos (soy experta... en el caos, no en la lucha!) y me ha encantado tu sistema de carpetas "análogas", yo también tengo una edad y no me apaño con la informática, las cosas tengo que tocarlas! Un beso.

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  3. Ah, y yo también salvo regularmente las recetas de las revistas que van a la basura (ardua tarea), tengo un libro muy chulo donde escribo (a mano, ojo al dato) recetas de otros o inventadas, y lo que nos pierde son los libros de cocina!!! Incluso los usamos, que conste... Por cierto, preciosas tus carpetitas.

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    1. Oye, ¿me invitas a comer a tu casa? Me ha encantado eso de pasta de lujo ;^) Sí, nosotros también hacemos algún día de sopa, que ahora en invierno apetece un montón, a veces con tropezones y con pan calentito.

      A mí el "Abendbrot" me encanta, pero a mis pompones eso no les parece cena. Eso sí, me dejan hacer algún día leche con galletas para cenar, y eso es lo que toca el día que estamos hechos polvo o que se nos ha hecho tarde.

      Jajaja! No me felicites tanto, que no has visto mi caos-casa... Pero sí, deshacerme de las revistas fue un primer paso, porque soy revistaadicta. También soy adicta a los libros de cocina y un día de estos tocará una purga. Pero también los uso y me da pena deshacerme de ellos. A ver si un día nos enseñas el libro escrito a mano, que el concepto ya me encanta!

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  4. me suena, me suena, me suena, demasiado. LLevo queriendo hacer lo mismo años y no exagero! lo hice una semana, pero me aburrí a las dos semanas de hacer lo mismo, quizá tenga que volver a plantearlo o hacerlo de otra manera no??
    Te he conocido por el blog de Rosy y sabes? me quedo por aquí a disfrutar con vosotros.

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    1. Pues yo creo que una vez que le pillas el truquillo ya no hay problema y además es mucho más cómodo (especialmente si eres una mala organizadora como yo y siempre decides a última hora lo que hay para comer...). Pruébalo otra vez, que seguro que te funciona...

      Jo, qué ilusión me hace que te quedes :^) Ponte cómoda...

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