IKEA Sabadell

1 de diciembre de 2012

Hace unos días el señor IKEA Family me escribió para preguntarme si quería ir al preestreno de la tienda de Sabadell (que está exactamente a siete minutos de mi casa). Le agradecí mucho la amabilidad y le pregunté si podía ser YA, ENSEGUIDA, EN SIETE MINUTOS. Pero no, me emplazó amablemente al viernes y yo me comí las uñas durante dos largos días. Buf.

Ayer por fin llegó el gran momento, y después de una mañana ajetreada en Creativa (que os contaré prontito) llegué a IKEA con la tarjeta en una mano y la cámara en la otra. ¿Queréis ver cómo es mi nuevo hogar?


Pues venga. Nos dejaron entrar un poquito antes de las cuatro (previo control de seguridad, a ver si os pensáis que esto es cualquier cosa) pero entonces nos hicieron esperar frente a la escalera de acceso a la tienda. Y a las cuatro en punto, con puntualidad escandinava, ocurrió esto:


Sí, sí, los trabajadores de IKEA flanquearon la escalera y nos hicieron el pasillo mientras caía confeti amarillo y azul del cielo del techo de la tienda. Fue un poco raro, pero nos ayudó a comprender qué deben sentir los jugadores del Barça ;^)

Lo más bonito fue que los trabajadores habían invitado a sus familiares y sus amigos, así que hubo abrazos, besos, fotos y mucha emoción. Son ese tipo de cosas que crean empresa, y en el norte de Europa son unos cracks en esos temas.

Luego del momento emotivo, ya tuvimos la tienda para nosotros solos. No éramos muchos, así que nos pudimos dar el lujo de pasear, pasear y pasear (y sí, sí, también de comprar) en una tienda bastante vacía, llena de trabajadores con ganas de darlo todo en su primer día.


La tienda es enorme. No es una exageración, es gigantesca. Hay lo que hay en todos los IKEA, para que nos vamos a engañar, pero los pasillos son amplios y los artículos están muy bien ordenados y muy bien colocados.

Hay pisos en miniatura, habitaciones completas... lo de siempre. Y ahora que se acerca Navidad, muchos ambientes con colores navideños, especialmente rojo y blanco.


El restaurante es muy amplio y acristalado, y también hay un bar con bocadillos y pastas. Nos invitaron a un zumo de arándanos y a unas albóndigas suecas, mientras unos payasos amenizaban la zona infantil y pintaban las caras de los niños.


La parte de abajo, el autoservicio, también es como todas, pero también es gigantesca. Tanto que incluye algo que sí que es exclusivo de este IKEA... una zona acristalada de plantas y muebles de exterior. Y en esta sección hay otro bar con bocadillos y ensaladas y sillas y tumbonas.


Luego ya se llega a las líneas de caja (que estaban sorprendentemente vacías) y al otro lado encontramos lo de siempre, los famosos frankfurts de IKEA, la tienda sueca y atención al cliente.

Como primeros clientes nos regalaron una bolsa de tela para hacer las compras...

Sí, queridos y observadores amigos, lo que hay debajo de la bolsa es una caja. Y dentro de la caja está la famosa camarera azul. ¡Jajajaja! ¡Es mía!

Y bueno, hasta aquí mi primer día en IKEA. No será el último. Me da un poco de miedo tener uno a solo SIETE minutos de casa. Es demasiado cerca. Me puedo escapar por las mañanas, antes de ponerme a trabajar. O un mediodía que los niños se queden a comer en el cole. Me puedo escapar mientras el pomelo lee el cuento de buenas noches a los pompones. O al volver de mi clase de boxkarate. Me puedo escapar tanto que mi tarjeta se echa a temblar cada vez que subo al coche...

12 comentarios:

  1. Ay, ay, ay... ¡qué peligro! Yo también tengo uno relativamente cerca de casa (bueno, y absolutamente también) pero como soy una cagada pa coger el coche en la autopista, mi tarjeta lo agradece. Lo que me extraña es que el "tuyo" estuviera casi vacío, aquí (cerca de Hannover) inauguraron uno hace un par de años y la gente acampó la noche anterior y luego entró en masa!!!! Pero qué gusto ver las cajas vacías, eso sí que es primicia. Pues hala, contrólate que ahora llega la Navidad y sus tentaciones: que si unas velitas, que si estos adornitos, que si a mi salón le falta una librería... ¡cuidadín!

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    1. Buf, yo es que hasta puedo ir en bici! Y caminando tardaría un poquitín más, pero también llegaría. Es tan cerca que es un crimen.

      Estaba casi vacío porque todavía no estaba abierto. Abren el martes. Pero nos enviaron una invitación para ir a verlo antes de que abriera. Todo muy controlado, tuve que dar el nombre y enseñar la tarjeta IKEA.

      No quiero ni pensar en mi vida a partir del martes. Hace unas horas pensaba que al final no compré una cosita que vi y que era muy tuneable, que tengo que volver... Espero acabar hartándome.

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  2. Quina envejaaaa! Ja hi anirem, ja!! Que bé, tant apropet!!!! :D

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    1. Home, nena, hem d'anar ja, aquesta setmana! Que hi ha cosetes de Nadal. Que necessito una caixa de galetes sueques. Que... sempre hi haurà una excusa!!

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  3. Me alegro que disfrutaras en la pre-inauguración, todo un privilegio! Feliz semana

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    1. Mucho, mucho! Fue una suerte estar frente al ordenador cuando llegó el correo, así me pude apuntar enseguida y conseguir plaza. Muy feliz semana a ti también!

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  4. Oh qué suerte!! Y ya tienes la camarera azul!!!! Yo quiero la míaaa!
    Me voy ahora mismo a acampar en la puerta ;-)

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    1. Montada y llena de washis, pinceles, bolis de gel... Pronto fotos de mi rincón craft en casa con la nueva camarera...

      Buf, no quiero ni pensar cómo estará hoy. Había un tipo que llevaba dos noches durmiendo en la puerta O_o Eso sí, no tenían las lecheras en azul. Así que habrá que volver!

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  5. Gracias por poner fotos! Yo trabajo en Ikea, pero en el de Badalona, tengo muchos compañeros que se han ido a Sabadell. Tengo ganas de ir a ver la tienda, pero creo que esperaré un poco porque las primeras semanas debe ser mortal...

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    1. He pasado ahora a la tarde por delante y no estaba particularmente lleno... aunque creo que por la mañana ha sido una locura. Es que es tan grande que no creo que se note aunque haya mucha gente. ¿Qué tal trabajar en Ikea?

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    2. Pues genial, es como una pequeña familia! jajaja! Por mucho que te guste Ikea cuando trabajas allí luego te quedan pocas ganas de ir un día de compras...jajaja!

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    3. Buf, no me extraña! Debéis de soñar con colas de gente! Hoy he entrado para comprar una sola cosa, a una hora poco frecuentada, y había un montón de gente... Pero sí, siempre me habían dicho que se trabaja bien en IKEA y que el ambiente es muy agradable.

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