17 de mayo de 2012

Give pink a chance - Babette 4

Es un color vapuleado, insultado y vilipendiado, y lo cierto es que se lo merece un poco, por cursi, por chicle y por ser el color favorito de las princesas Disney. Pero como para hacer mi Babette estoy intentando acabar con el alijo de lanas que he acumulado pacientemente durante AÑOS, pues bueno, le damos una oportunidad, a ver si entre el mar de colores que van a formar mi manta pasa desapercibido. Señoras y señores, un aplauso para el rosa:



Ya sé que os aviso con poco tiempo, pero como no vivís en Marte, seguro que ya estáis todos informados de la gran tricotada simultánea en Barcelona y Madrid. Yo os espero en el Parc de la Ciutadella con mis herramientas de Dexter, mis lanas, mis compañeras Sonia y Ari y gente estupenda como Dudua o Las teje y maneje. ¡Nos vemos a las seis!


15 de mayo de 2012

Excursión nocturna


En todas las ciudades del mundo hay lugares preciosos. Y curiosamente, la gente que vive en esas ciudades, o cerca de ellas, es la que menos conoce todo lo que su ciudad ofrece. Como tienen las cosas tan cerca, siempre piensan que ya encontrarán otro momento para verlas.


Eso también me pasa a mí, pero tengo la suerte de tener familia lejos que viene de vez en cuando de visita y nos obliga a conocer o recuperar rincones o monumentos de nuestra tierra. ¿Os acordáis de que hace apenas un mes estuvieron aquí mis primos? Pues bien, este fin de semana hemos tenido al hermano pequeño de la familia, que es mi ahijado y una estrella del futsal italiano ;^)


El pomelo, que está en todo, supo que hacían visitas nocturnas a la Pedrera de Barcelona, y allí nos fuimos los tres, a disfrutar de la arquitectura y de las explicaciones de Iris, una guía belga apasionada por la arquitectura y por su trabajo que nos contó un montón de cosas.


No es una visita que os aconseje hacer con pompones muy peques, pero sí con adolescentes o pre adolescentes, porque las explicaciones son interesantes y muy amenas y porque el recorrido es alucinante.


Para empezar, el grupo era muy reducido, siete personas en total. Eso nos permitió charlar entre nosotros y hacer muchísimas preguntas. Como uno de los visitantes además era un historiador del arte, algunas explicaciones acabaron convirtiéndose en debates a varias bandas, con mucha información.


Lo primero que vimos fue el patio, en el que nos imaginamos a las familias de principio del siglo pasado charlando animadamente y comentando las últimas novedades de la ciudad. De ahí pasamos a hacer la visita de uno de los pisos... ¡y qué piso! Los suelos de madera, las puertas con molduras y tiradores imposibles, la cocina... La cocina. Por Dios. Podría haberme quedado a vivir en esa cocina.


La sala de costura, las habitaciones del servicio, la habitación de los niños...






Pasamos luego al ático. Es curioso pero hace cien años, la planta noble era el principal, mientras que el ático se usaba para lavar la ropa y para acumular trastos. El ático de la Pedrera es una maravilla, lleno de arcos catenarios que hacen que parezca (según la propia Iris) el esqueleto de una ballena. Impresionante.


Y lo mejor lo dejamos para el final: la terraza. Si conocéis la Pedrera poco o mucho, sabréis que en el tejado hay unas chimeneas que parecen soldados. Ver esas esculturas a la luz de la luna, con la Sagrada Familia iluminada de fondo y los fuegos artificiales de las fiestas de Badalona, es una de las cosas más mágicas que he hecho en toda mi vida. No sé si las fotos le hacen justicia a ese momento tan silencioso y bonito, pero creo que se acercan.



Y después de todo ese paseo, de conocer todos los rincones y las historias de la casa, en el otro patio nos esperaba una copa de cava bien frío y unas rocas dulces de neulas y chocolate. No creo que se le pueda pedir mucho más a la vida...




Animaos y salid a conocer vuestra ciudad o la ciudad más cercana. Cada vez son más los museos o monumentos que se apuntan a las visitas nocturnas guiadas, que aunque no son baratas, son una oportunidad única de disfrutar de nuestro propio patrimonio.

10 de mayo de 2012

Manta Babette


Hace semanas que os quiero enseñar este bloque. Semanas, de verdad. Semanas que está acabadito y listo para unirse a los otros dos (y al cuarto que ya tengo casi a punto). Pero bueno, aquí lo tenéis por fin. Esta vez eran azules y lilas, aunque no me ha acabado de gustar cómo han combinado los colores.

El cuarto lo estoy haciendo en tonos rosas y lilas. No soy una chica de color rosa, más bien todo lo contrario, así que me está costando lo mío trabajar con esos tonos (y más en público), pero creo que está quedando bien, y lo más importante, está vaciando mi cesta de lanas y dándome una excusa para ir pronto de compras.


Ayer vi por fin el último capítulo de la temporada 4 de Castle. Y lo digo aquí porque para mí es casi como salir del armario. Sigo Castle de una manera casi enfermiza porque quiero que Castle y Beckett se líen. Por todo lo demás, encuentro la serie previsible, inverosímil y casi inocentona, pero el tema tensión sexual no resuelta lo llevo fatal. Vamos, que me paso los capítulos interpretando los gestos y las miradas para intuir si se van a liar pronto o no.

Y ya que estamos de confesiones, lo voy a soltar todo y voy a deciros que es un problema que arrastro desde la infancia. Cuando yo tenía más o menos la edad del pompón mayor veía (es un decir, veía cuando las pillaba en la tele) series como Remington Steele (mi serie favorita durante AÑOS) o Luz de luna. Aunque el tema misterio y terror siempre me ha encantado, todo era una bonita excusa para ver si los protagonistas de las series se liaban o no y acababan por reconocer lo que cualquier espectador podía ver sin mucha dificultad: que estaban locos el uno por el otro. Cuando por la noche no podía dormir, me imaginaba que tenía a los personajes delante y les decía que por favor se liaran de una vez, que todos los demás estábamos hartos ya. Me imaginaba moribunda diciéndoles con mi último aliento que se morrearan de una vez que era lo que todos queríamos ver...

¿En qué pensará el pompón mayor cuando no puede dormir? ¿Deseará que Perry el Ornitorrinco y el Doctor Doofenshmirtz se vayan juntos de copas? ¿Deseará que Daphne y Fred confiesen su (evidente) amor a Scooby-Doo?

Estoy casi segura de que solo piensa en la final de la Copa del Rey y en el partido de fútbol de mañana a la hora del patio...

(Por cierto, si tenéis la misma obsesión enfermiza que yo con la tensión no resuelta de Castle, no os perdáis el final de la temporada 4. Impresionante. ;^))

8 de mayo de 2012

Feria de marionetas


¿Os gustan las marionetas? A mí me encantan. Por muchos motivos diferentes, pero principalmente, porque son un medio totalmente libre, perfecto para diferentes sensibilidades artísticas e historias de todo tipo. Las marionetas te dan espacio para representar lo que te dé la gana a partir de los materiales que te dé la gana, y para expresar cualquier sentimiento y explicar cualquier historia, ¿qué puede ser mejor?


Dentro de diez días, en Caldes de Montbui, se celebra una feria de marionetas que seguro que os encantará. Habrá varias compañías ¡y hasta un taller para hacer tus propias marionetas! Si conocéis Caldes, ya sabéis que, además, el ambiente acompaña, porque es un pueblo precioso.


Y para que el plan sea totalmente perfecto, mis amigos del Hotel Balneario Termes Victòria han preparado un paquete especial por si os queréis quedar a dormir con los peques. Tienen precio especial para familias, masajes para padres estresados y chocolatada con los niños. Incluso hay una sesión de masaje infantil para que vuestros peques disfruten también de un fin de semana especial. Tenéis toda la información aquí. Es una oportunidad única para pasar un fin de semana tranquilos lleno de actividades tanto para los peques como para vosotros.

Si les decís que venís de nuestra parte, os hacen un 10% de descuento... ¡No os quejaréis!


¡Nos vemos en Caldes!