Sonoblok

4 de febrero de 2013


Hoy quiero hacer una reflexión y tener un pequeño recuerdo. Ya sabéis que soy traductora, porque presumo de ello sin parar :^) Me encanta mi trabajo, me llena de orgullo y satisfacción como al rey, y me da de comer. Es un placer poder trabajar dentro del sector audiovisual y participar (aunque sea con un granito de arena invisible) en tantos proyectos, algunos personales y con mucha inversión y otros más mercantiles.

Acabé en este sector por casualidad. Estudiar traducción ya fue una carambola del destino, la verdad, porque soy de ciencias puras. Y si en la carrera alguien me hubiera dicho que acabaría trabajando con obras de cine, vídeo y televisión, me habría costado muchísimo creerlo. Pero por una de aquellas cosas, aunque estaba trabajando ya, un día fui a buscar un documento a la universidad y encontré la información sobre este máster (que por entonces era postgrado). Y tuve una suerte horrorosa y consguí plaza otra vez de carambola. Y desde entonces...


La verdad es que lo mío es la subtitulación. Es lo que más consumo y lo que más me gusta y me inspira. Y creo que es lo que se me da mejor. Pero con el tiempo y el trabajo, también le he pillado el gusto al doblaje, he aprendido lo que tiene de especial y de característico, lo que lo hace complementario a la subtitulación. Y disfruto también haciéndolo porque es un reto mucho mayor para mí.

Pues bien, el viernes se confirmó la mala noticia de que EL estudio de doblaje va a cerrar sus puertas. Un estudio en el que tengo amigos y compañeros. Un estudio famoso por su nivel de calidad y con el que todos los traductores aspirábamos a trabajar algún día. Un estudio que he visitado en varias ocasiones y que siempre me ha parecido un lugar mágico, lleno de recuerdos.

Mis alumnas de 2012 (¿a que son muy guapas todas?) con Quico Rovira-Beleta, un monstruo de la traducción cuya obra habéis consumido seguro si vais al cine o veis pelis en casa. Visita a Sonoblok a finales de 2012.

Cierra sus puertas un pedacito de historia por el que han pasado grandes artistas (directores, actores, traductores y adaptadores), pero lo más importante es que cierra sus puertas un concepto de trabajo. Un concepto de calidad, tiempo, pausa. De hacer bien las cosas, de llevarse bien, de ser un lugar de reunión. Cierra sus puertas el proyecto del que a cualquier profesional del sector le gustaría formar parte. Cierra sus puertas la tierra prometida para todos los que un día nos metimos en esto, por vocación o por casualidad, y nos quedamos, con la idea de que fuera para siempre.

Como en tantos otros sectores, lo que prima hoy es el precio y la rapidez. Y es algo con lo que no se puede competir, porque siempre habrá alguien dispuesto a hacerlo más rápidamente y más barato que tú. Nos pasa con el pan, con la ropa y también nos pasa con la traducción. Y aunque detectemos que en la tele hablan raro o nos parezca que alguien no sabe actuar (¿son los gestos o es la voz?) no se nos ocurre quejarnos, ni pensar que eso es culpa de nuestros nuevos hábitos de consumo. Igual que no nos quejamos de que el pan que compramos por la mañana por la tarde parezca chicle, ni que la ropa se nos agujeree tras ponérnosla apenas cinco veces. Nuestro mundo ha cambiado.


Pero hay esperanza. Esperanza en forma de panaderías artesanas y de tiendas de diseñadores con ropa asequible (que no tirada de precio). Y espero que para nuestro sector también la haya. Espero que algún día sepamos apreciar una buena traducción, un actor natural, un subtítulo bien redactado, un doblaje que encaja como un guante en la boca del actor. Porque son oficios, artes, difíciles y poco reconocidos que sin embargo consumimos todos los días y a todas horas. Porque nuestros hijos refuerzan sus idiomas gracias a esas artes y nosotros podemos recibir obras de cualquier rincón del mundo que conservan toda su emoción, su tono y su gracia por causa de esos oficios.

Es un mazazo para todos que se haya acabado Sonoblok. Para el sector, claro, pero también para cualquier espectador de cine o televisión, porque era un sitio donde las cosas se hacían bien. Y es una lástima que para valorar lo que tenemos, tengamos que perderlo. Gracias, Sonoblok, por tantos años de ilusión y de trabajo.

11 comentarios:

  1. Qué lástima! Otra mala noticia (también estoy relacionada con el sector y es... cacosa la situación). La pena es que no se valora el trabajo bien, con amor y cariño, y se prefiere el barullo económico... Un saludo. Y a pesar de esto, feliz semana

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    1. Bueno, el sector da lastimilla últimamente, sí. Pero siguen saliendo adelante proyectos increíbles y tengo la esperanza de que en algún momento entendamos lo que se necesita para hacer que sea sostenible. Feliz semana a ti también!

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  2. ¡Oh! Más no puedo decir, es una pena terrible, ¿y por qué ha sido, otra vez la crisis en general o ha habido otros motivos? Porque yo no soy traductora oficial pero sí "aficionada", y como tal lo traduzco todo mentalmente y en las pelis subtituladas me vuelvo loca escuchando (si entiendo) y leyendo a la vez, y pensando cómo lo habría traducido yo. Y será por ser medio del gremio, pero noto muchísimo cuando los actores hablan mal, a destiempo, etc. Las cosas bien hechas llevan tiempo y dedicación (parezco Loquillo), y es lo que (antigua de mí) intento inculcar a mis hijos. Que no sea todo para ayer y con resultados chapuceros. En fin, el mundo modenno es un no parar pero si entre todos nos
    esforzamos, quizás podamos lograr un poco de calidad ... larga vida al "slow"!

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    1. Yo lo noto muchísimo, ver una peli conmigo es un coñazo. Pero con el tiempo, por ejemplo, mi pomelo ha empezado a notarlo. Y no es el único. Tengo muchos amigos que me llaman para comentarme que han visto un error en esta serie o un gazapo en aquellos subtítulos... pero no tenemos cultura de la queja. No nos damos cuenta de que eso tiene un valor y de que es nuestro derecho recibir un producto en condiciones, especialmente si hemos pagado una entrada o un canal, pero también si es en abierto, porque nada es gratis y la tele que consumimos la estamos pagando de algún modo. Pero bueno, lo dejo aquí que me enciendo...

      El problema de Sonoblok es la crisis, sí, pero es más culpa de un mercado que se ha ido reventando paulatinamente a base de bajar precios y luchar por conseguir cuota de mercado a unos precios que no son compatibles con la vida. No es el primero en perecer, pero es el golpe más grande, porque era EL estudio. Es como si hubiese crisis en el sector automovilístico y cerrara Mercedes o Audi.

      Te debo correo, te escribo en muy breve.

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  3. Oh Paula,no sabes como te entiendo,no Lo sabes bien!la crisis también se ha llevado xdelante mi profesión,también artistica,y Lo que es peor,se está cargando el sector cultural en general,desde que empece a dedicarme al teatro,como distribuidora y también productora,escuché que estábamos en crisis,pero podíamos trabajar,nos dejaban trabajar,ahora,el sector agoniza,to intento reciclarme,acudo religiosamente a in trabajo que no me gusta,no me motiva,no me hace crecer ni personal y mucho menos profesionalmente,y tengo que decir con una sonrisa que tengo mucha suerte porque tengo trabajo,sobre todo a mi pomelo,que siendo in gran ingeniero,lleva más de un ano en paro.Este pais,espero que tenga arreglo,pero muchas cosas tienen que cambiar,pero tenemos que empezar nosotros,te doy tooooda la razon.

    Yo también te debo un correo que Lo tengo en borrador,un besazo y ánimo que no nos queda otra,siempre digo que de peores hemos salido

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    1. Sí, esta crisis se lo ha llevado todo por delante. Pero yo creo que sí hay esperanza. Y de hecho espero que despertemos, despabilemos y salgamos a la calle o al menos demos un golpe en la mesa y digamos que basta ya. Y también que empecemos a pensar en lo que podemos hacer cada uno de nosotros por mejorar la situación. Un beso muy gordo!

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  4. Qué lástima me dio leer esto el otro día...
    Yo me quedo de todo tu texto con este pedacito:

    "Espero que algún día sepamos apreciar una buena traducción, un actor natural, un subtítulo bien redactado, un doblaje que encaja como un guante en la boca del actor. Porque son oficios, artes, difíciles y poco reconocidos que sin embargo consumimos todos los días y a todas horas. Porque nuestros hijos refuerzan sus idiomas gracias a esas artes y nosotros podemos recibir obras de cualquier rincón del mundo que conservan toda su emoción, su tono y su gracia por causa de esos oficios."

    Lo pienso todos los días y siempre que estoy trabajando. Yo también tengo esperanza.

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    1. Yo también lo pienso y creo que es una de las cosas por las que me dedico a esto. Lo pienso mucho, mucho. E intento ser consciente del estupendo trabajo que hace muchísima gente (como tú!). Hay esperanza, sí.

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  5. Sento aquesta pèrdua. Jo estic en un altre sector i avui en dia les coses canvien a diari. Ens anem agafant al vaixell per intentar-nos mantenir i esperant que les coses millorin. Aquesta crisi ens ha fet replantejar moltes coses. Endavant i perseverancia!

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    1. La crisi té coses bones, i una d'elles és que ens ho replantegem tot. Potser ens ajudarà a superar la crisi de valors que tenim com a societat... Però d'altra banda, hi ha molta gent passant-ho molt malament i empreses de tota la vida que han fet una feina excel·lent que han de tancar portes, i això és molt trist.

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  6. Acabo de leer esta entrada, aunque ya conocía la noticia. Jo, me dio muchísima pena cuando me enteré, sobre todo después de haber podido visitar el estudio. :(

    Por cierto, sí, muy guapas tus alumnas de 2012. :D

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