Cosas que hacer en Madrid

19 de septiembre de 2013


Bueno, he vuelto de una escapadita a Lisboa con el pomelo, regalo de cumpleaños (fue en mayo, pero planificó para estas fechas) que nos ha servido para recargar pilas y enfrentarnos a los retos de la vuelta al cole más tranquilos. Hemos paseado, he sacado fotos como una loca, y nos hemos dejado los pies, los cuádriceps y un par de litros de sudor en las empinadísimas calles de la ciudad, que es una maravilla: relajada, abierta y agradable.

Ya os contaré cosas sobre Lisboa, pero hoy quiero hacer un pequeño resumen de otra escapada que hicimos en verano y con pompones: unos días en Madrid. Cuando empecé a planificar el viaje, no sabía muy bien qué hacer allí con peques y no encontré mucha información, así que he pensado en haceros un breve resumen de algunas cosas que se pueden hacer por si tenéis pensado escaparos. Si vivís allí y queréis complementar o corregir la información que os doy, adelante, no os cortéis! Nos lo comentáis y luego yo pongo lo que nos hayáis dicho en la entrada, así quien quiera viajar tiene información de primera mano.

¿Preparados?

1. Ir a comer churros. Es un clásico y a los peques les encanta porque les permite... guarrear, para qué vamos a engañarnos. En cualquier sitio de Madrid los hacen ricos, pero yo os voy a dar la dirección de mi favorito, Chocolat, en el barrio de las letras. Tienen también un chocolate frío para los días de calor que parece natillas de chocolate... Mmm... Se me hace la boca agua. No dejéis de hacerles una visita, porque además, lo mejor de todo, es que el trato es genial. Pasan a ofrecerte una cesta de galletas surtidas, te dejan probar de todo... y aunque son del Madrid, tienen un escudo del Barça escondido en un rincón :^) Pedidles que os lo enseñen. Y luego charlad sobre Mourinho... El Chocolat está en la calle Santa María, 30. Cerquita de Motha.


2. Visitar Madrid Río. Está la playa urbana con sus surtidores, que hará las delicias de cualquier pompón un día de calor, pero si vais paseando por Madrid Río, o incluso en bici, os garantizo que habrá mil paradas en los diferentes parques infantiles del recorrido. Hay mil juegos bonitos y divertidos, pero lo que es más importante, distintos. Si lleváis una pelota, ya tenéis plan para todo el día, no querrán marcharse de ahí. Y los más futboleros querrán sacarse una foto frente al Vicente Calderón, que está a mitad de recorrido.



3. Pasear en barca. Las más típicas son las del Retiro, pero a mí me gustan mucho más las de la Casa de Campo, porque hay menos cola y más espacio para remar. Además, en medio del lago de la Casa de Campo hay un surtidor enorme junto al que se puede pasar (y mojarse!) y eso le hace ganar muchos puntos. Las barcas del Retiro son un poco más caras y hay más movimiento, así que hay que maniobrar más (algún choque sufrimos...)


4. Descubrir las estatuas de bronce de la ciudad. ¡Hay un montón! Son a tamaño real y están en diferentes puntos (muy paseables) de los barrios de Madrid. Les podéis preparar una lista de diferentes estatuas que encontrar y sacarles una foto con cada una de ellas. Como una especie de búsqueda del tesoro. Nosotros encontramos cinco (un hombre en la calle de la Almudena, una chica en la plaza de San Ildefonso, otra chica en la calle Pez, el barrendero de la plaza Jacinto Benavente y un invidente en la plaza de Las Cortes).


5. Los parques. Desde la plaza de Oriente, hasta el Capricho, pasando por el Retiro y el templo de Debod. En Madrid hay mil parques a los que vale la pena acercarse. Nuestro favorito es el Retiro porque está cerca de la casa que tiene mi madre estos meses en el barrio de las Letras (mamá pomela está en Madrid por trabajo) y porque es enorme y cabe de todo. Un día fuimos con nuestra amiga Lucía, otro día fuimos a correr (la pompona y yo. Y sí, ella corre más.) y otro día nos escapamos a hacer un picnic y a jugar al fútbol. Es un parque popular, en la línea de los grandes parques europeos y nos gusta por eso. El Capricho me gustó, pero me parece un parque más bien adulto, porque no se permite comida ni pelotas ni nada... Es solo para pasear o para tumbarse bajo un árbol. Y mis pompones no son muy buenos para ninguna de las dos cosas.


Hala, ya está. Cinco cosillas que hacer en Madrid. ¿Alguien más tiene alguna pista o algún imperdible madrileño? ¿Otra estatua de bronce? Y no, no vale escribir para decir que me he dejado la relaxing cup of café con leche in the Plaza Mayor ;^)

12 comentarios:

  1. Qué bien ver otra vez mi ciudad! Tienes tú más consejos que yo, que ahora sólo la visito de turista (de la última vez fuiste testigo). Lo que me extraña es que conozcas el Parque del Capricho, que está a tomar... viento, por ahí vivía yo de pequeña (bueno, hasta los 23). Pero lo abrieron en mi tardía adolescencia, a mis padres les encantaba y me obligaban a ir y yo me aburría como una ostra. Le cogí una manía horrorosa, y eso que no está mal. Pero tienes razón, para niños los hay mejores. Luego cuando me independicé me pillaba más cerca el Retiro, que me encanta. Pues nada, me quedo con un chocolate con churros virtual, ahora que ha empezado el fresco, y espero tu entrada sobre Lisboa. Beso.

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    1. Pues mira, no sé dónde vi lo del Capricho y fuimos mi madre y yo con la pompona. El parque es precioso (y estaba todo lleno de niñas de comunión haciéndose sesiones de fotos), pero es un poco aburrido, la verdad. Un parque donde no puedes hacer un picnic o jugar un partido de fútbol no es un parque. Y además no entiendo muy bien por qué, porque salvo una parte donde hay flores y tal, el resto es bastante normal...

      Pero sí, me quedo con el Retiro, que es chulísimo. Además, nosotros accedemos por la cuesta de no sé qué, la que tiene todos los libreros, y eso me parece más genial todavía.

      Te mando ese chocolate caliente... por aquí todavía no hace esa temperatura, pero todo llegará.

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    2. La Cuesta de Moyano, qué buen paseo!

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    3. Sí, preciosa esa cuesta... Tardas media hora en llegar al parque porque te paras en todos los puestos de libros.

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  2. Nena, me viene que ni pintado. La próxima semana nos marchamos a Madrid a visitar a los abuelos paternos. De ahí, seguramente en autocaravana a dar una vuelta por Portugal, así que si tienes también consejos para Lisboa, estaré atenta a tu próxima entrada;-)

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    1. Ah, ¿ves? Portugal os va a encantar, no me esperaba que me gustara tanto y me pareció increíble, es precioso, la gente es maja y se come genial... A ver si preparo el post antes de que os marchéis...

      Oye, y ayer estuve con Ainara y me contó novedades... Avisa cuando vuelvas y montamos una cena o una tarde de paseo por Gràcia o una mañana de manualidades y te contamos lo del curso de tejidos electrónicos. Besote!

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  3. Cómo para aburrirse en Madrid!! tengo unas ganas tremendas de volver a caleyar por allí, como cuando hacía en tiempos de la facultad... Buff! Y Lisboa, otra ciudad para perderse. A mi me encantó cuando estuve, es preciosa, medio decadente, edificios preciosos, tiendas maravillosas...

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    1. Sí, Lisboa me pareció exactamente así como la describes. Un poco hecha polvo, pero de vivida, gente por todas partes (y muy amable), movimiento, unos rincones hermosísimos... ¡y esos tejados! Hace muchos años tuve un novio al que le gustaban mucho los tejados y me dejó una pequeña obsesión por ellos. Y en Lisboa son preciosos. Y el castillo, y el mar... Aix. Qué bonito es viajar, ¿no?

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    2. Qué mono!! yo estuve en el puente de la Constitución, y ya tenían las luces navideñas... Perderse por la Alfama... A mi también me encanta ver desde las alturas y aventurar lo que se nos muestra...

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    3. Es curioso eso que tienes con algunas ciudades, ¿no? El pomelo y yo lo comentábamos paseando por el centro, porque rápidamente se convirtió en una de esas ciudades que guardas en el corazón no sabes muy bien por qué. Por ejemplo, nosotros somos unos enamorados de Hamburgo, nos encanta. Y luego nos encantan Odense y Copenhague. De repente no sabes por qué, pero conectas con la ciudad y te enamoras de ella. A los dos nos gusta Roma, pero no es lo mismo, no es ese amor incondicional que tenemos por Hamburgo, por ejemplo.

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  4. Gracias por el resumen. La verdad es que a veces cuesta entretener a los pequeños (los tuyos están muuuy mayores!).
    M

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    1. Mucho. Mucho. Cómo pasa el tiempo. Los estoy disfrutando al máximo ahora que todavía me dejan...

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