Crepes de Halloween

29 de octubre de 2013


Ya sabéis que en casa somos muy fans de Halloween. Hace dos o tres años os conté que era una fiesta que habíamos adoptado sin rubor alguno, porque en casa nos gusta (o nos gusta decir que nos gusta) todo lo que da miedo. Somos fans de los zombis, de las momias, de los fantasmas y de los caramelos con forma de ojo. Y Halloween nos trae todo eso y más (y espero que con pompones adolescentes nos traiga maratones de cine de terror), así que tiene un hueco en nuestro corazoncito.

Con las manualidades que hemos hecho año tras año, ahora tenemos una cantidad decente de decoraciones. La semana anterior a Halloween la dedicamos a colgar coronas terroríficas y fantasmas de tela, pero además hacemos tres o cuatro actividades y el 31 montamos una fiesta que ya es tradición y que compartimos con algunos amigos del cole.

El otro día les prometí a los pompones una merienda divertida y acabamos haciendo estas crepes de colores, con toda clase de toppings. Sé que a lo mejor no parecen muy apetitosas, pero los pompones se las zamparon sin problemas, más bien encantados, con inmorales dosis de miel, mermelada y Nutella...


No sé deciros cómo se hace la masa de crepes, porque siempre la hago a ojo, pero le pongo un huevo, un chorro de leche, harina y un pelín de azúcar. Remuevo con unas varillas hasta que queda una crema muy, muy suave y luego las hago en una sartén antiadherente que unto con mantequilla.

En este caso separamos la masa en tres biberones y le pusimos unas gotas de colorante alimentario a cada uno. Y luego preparamos un montón de topings diferentes (granillo de chocolate, bolitas de colores, calaveras...) para decorar la crepe después de darle la vuelta.


Hay que tener cuidado, porque evidentemente, se dibuja sobre la sartén caliente, así que hay riesgo de quemaduras. Pero con tranquilidad y trabajando poco a poco, las crepes salen.


Yo di libertad creativa total, como siempre, y los pompones idearon sus propios personajes. Se apuntaron los tres, aunque el pompón friki estos días pierde el interés enseguida y después de hacer seis o siete, se marchó a leer Harry Potter. (Eso sí, para comérselas no perdió interés alguno!)

Al pompón peque también lo perdimos en algún momento, cuando le salió la vena pirómana y se quedó un buen rato observando las velas de Halloween que hemos preparado este año... (Fijaos en el efecto humo tan chulo que conseguimos sin darnos cuenta...)



Como veis, las fotos son de un crappy total, porque ahora a las seis ya es de noche, y más o menos esa es la hora a la que volvemos a estar todos en casa. Así que vaticino muchas fotos cutres próximamente, salvo que aprenda a iluminar (todo se andará).

¿Qué? ¿A vosotros os va Halloween o no?

10 comentarios:

  1. Uff, a mí Jálogüin me ha pillado ya un poco vetusta, y además mi nena es bastante aracnofóbica ("mamá, en el cole hemos tenido que hacer calabazas con... ¡telas de araña, brrr!"), pero cualquier ocasión es buena para hacer un poco el cabra, o el macho cabrío demoníaco, para ambientarnos. Aquí los Kinder se la han agenciado (la fiesta) más que nada para ir pidiendo dulces de puerta en puerta, aunque por estas tierras sajonas, que no anglo, lo que manda la tradición es hacerlo el 11 de noviembre (San Martín, el de la capa cortada y los farolillos). Oye... ¡menuda paciencia con las crepes, sobre todo sabiendo que no ibas a poder catarlas! Y lo del humo tb mola, ¿aguantan los cuellos de las botellas el calor? Besos terroríficos.

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    1. Los cuellos de las botellas aguantan lo que les eches, los jodíos... Ahora ya están guardaditos hasta el año que viene, pero tuvimos unos días bastante pirómanos, la verdad.

      Este año ha sido un Halloween un poco descafeinado y los pompones se han quejado bastante, pero es que he llegado un poco al límite de mis fuerzas. Y ya me he pasado San Martín también. D'oh. Habrá que buscar otra fecha para hacer cosas de miedín...

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  2. Jo no soc de pelis de por. Soc molt poruga. Pero em fa una certa gràcia les disfresses i l'aire gòtic i barrejar carbasses amb castanyes i panellets amb aranyes. I tot el qe sigui juerga, benvingut sigui o sigui qe em pintare els ulls de negre i la cara de blanc. I soparem amb uns amics a la llum d'uns ciris d'església, amb el fons d'un tètric cementiri de planxes de porexpan

    Fiestaaaaa!!!

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    1. Buf... Doncs un dia et portaré a Sitges i en veurem una de bona. Que tot és acostumar-se. Jo també sóc poruga, però el cinema et dona aquella llibertat de passar por a mitges, de patr pero gaudir. Ja m'explicaràs com va anar aquell sopar... Petonàs!

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  3. Estamos bien? Sin noticias tuyas....
    Besos

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    1. Aix. Perdidita anduve. Pero ya me encontré. Mil gracias por preguntar. Besote gordo!

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  4. Aquí no comemos crepes, sino frixuelos o fayueles, que son típicos de Antroxu, el Carnaval, pero están genial para cualquier tarde, dulces o salados. Tienes razón en lo de la pinta apetecible, jaja, con esos colores la primer foto parece cualquier cosa menos un crepe, jeje

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    1. Jajajaja! Cuando compramos los colorantes por primera vez, teñimos el puré de patatas y los pompones se lo comieron alucinados... Yo que quieres que te diga, una buena capa de Nutella y ya te olvidas del color de la crepe, ¿no?

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