Curry de carne y berenjenas

28 de octubre de 2013



Yo no sé a vosotros, pero a mí me han robado octubre. No he visto casi pasar el mes y ya estamos a punto de darle la bienvenida a noviembre, como si tal cosa. Los meses pasan a una velocidad de vértigo últimamente y tengo ganas (y casi una necesidad física) de echar el freno y tomarme las cosas con un poco más de calma.

Por suerte el Barça ganó el clásico (¿qué? ¿creíais que no iba a decir nada?) y eso me ha dado un poquito de paz mental ;^) pero tengo ganas de que sea otoño de verdad, de pasar la tarde en casa, haciendo manualidades, cosiendo, leyendo, crocheteando y horneando galletas (que espero poder comer en un futuro más o menos próximo).

Mientras tanto, habrá que ir guisando otras cosas ricas para que la Gran D no sea tan pesada, aunque debo admitir que después de cinco semanas me estoy acostumbrando a algunas de las elecciones que me ha forzado a tomar la dietista y que ya no siento dolor físico cuando alguien se toma una Coca-Cola delante de mí. No sé si a eso se refería ella cuando dijo que me iba a enseñar a comer, pero realmente noto que ya no tengo una dependencia de ciertos alimentos (léase: chocolate, patatas fritas, olivas) y que llevo bastante bien el hecho de comer otro tipo de cosas.

(Pero sí, no os voy a mentir, todos los días pienso que ya estoy un día más cerca de poder comerme una tostada con Nutella.)


El curry que os cuento hoy fue un éxito con mayúsculas en casa. Aunque entre los mayores, porque es un plato picante y no se lo ofrecimos a los pompones (y no habrían podido catarlo igualmente, porque el pomelo y yo nos hicimos un mano a mano).

Es una receta tailandesa pero totalmente tuneada por yours truly, así que seguramente no se parezca en nada al plato tradicional. Pero no importa porque está para chuparse los dedos, honest.


Necesitáis:

1 cebolla, 600 gramos de carne (del tipo que queráis. Yo usé cerdo, porque ya sabéis que mi dietista no me deja comer ternera, pero cualquier carne, pollo incluído, queda riquísima), 2 yogures desnatados, 2 o 3 berenjenas y cilantro fresco. Y para el curry verde: 2 cucharaditas de comino, un pellizco de pimienta negra, 4 guindillas frescas, 1 cebolla tierna, 5 dientes de ajo, un puñadito de cilantro fresco, 1 o 2 tallos de hierba de limón, sal y un poco de aceite.

Primero preparad la pasta de curry verde: Triturad bien todos los ingredientes hasta que formen una pasta fina. Ya veréis que solo el olorcito de la pasta os va a volver locos.

Cortad también las berenjenas en cubos, ponedlas en un colador y espolvoreadlas con sal. Dejadlas ahí, que suden, mientras preparáis el resto de las cosas.

En una sartén de fondo grueso, calentad un chorrito de aceite y freíd la cebolla picada y dos cucharadas (¡o más!) de la pasta anterior. Cuando la cebolla se ablande, añadid la carne cortada en cubos, y salteadla a fuego vivo hasta que se dore por fuera.

Bajad el fuego y añadid el yogur y media taza de agua. Removed bien, tapad y dejad que se vaya cociendo unos 10-15 minutos, según el tipo de carne.

Enjuagad las berenjenas e incorporadlas a la sartén. Dejadlo a fuego suave 10 minutos más. Añadid cilantro picado y ya lo tenéis.

Si no estáis de Gran D, preparad un poco de arroz blanco para acompañar. ¡Os va a encantar!


Para terminar, quiero dejaros un par de canciones del incomparable Lou Reed, que se nos fue ayer. Os deseo que hoy (y todos los demás días de vuestras vidas) sean perfectos, como dice la primera canción. Seguro que por ahí, en el cielo, el infierno, o el largo túnel con una luz al final, hoy suena una música increíble y se oyen unas letras alucinantes.

8 comentarios:

  1. Una curiosidad: ¿ por qué no te deja comer ternera tu dietista?, ¿ qué de malo hay en una coca cola ligth?. Gracias guapetona!.

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    1. Pues mira, dice que es una carne muy mala y que abusamos de ella. No es por el contenido calórico, sino por el tipo de carne. Dice que es indigesta y en general no demasiado buena para la salud. De todos modos no me la ha prohibido del todo (y la como si voy a un restaurante, por ejemplo), solo me ha pedido que si tengo que escoger (y si cocino yo) mejor otro tipo de carnes que la de ternera. Así que en general, la evito, pero si tengo que comerla, la como (y la disfruto, porque me encanta!)

      Y en cuanto a la Coca Cola Light... es que no me gusta! No me gusta nada. De todos modos, la dietista me dijo que nada de refrescos de ningún tipo (creo que lo que quiere es que coma cosas muy naturales), así que aunque quisiera, no podría tomármela. Pero no quiero, reitero que me parece asquerosilla...

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  2. ¡Me lees el pensamiento! Justo hoy pensaba hacer "tu" cerdo con judías pero variándolo un poco... y hete aquí esta receta. La hago seguro, aunque a mi enana no le molen las berenjenas (menuda semiitaliana de pacotilla). ¿Vale hacer trampa y usar el curry ya hecho? El de nuestra Asia shop está regüeno. Y si quieres otoño vente pacá, que llevamos dos días de lluvia, viento huracanado y remolinos de hojas amarillas.

    P.D. Standing on the corner... ¡cómo me gusta el disco del plátano!

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    1. Yo no lo considero trampa... Porque si lo fuera, soy la mayor tramposa del mundo en la cocina :^) Las recetas están para eso, ¿no? Para leerlas y luego tunearlas hasta que sean irreconocibles... Es que en Sabadell no tenemos Asia shop. Al menos que yo sepa.

      Yo creo que tu enana ni se va a dar cuenta de que son berenjenas... La salsa es tan riquísima y las berenjenas quedan tan suaves que es imposible distinguirlas. Ya me contarás si le gusta.

      En cualquier momento pillo un avión y me tienes ahí. De hecho tienes suerte de que tengo un gran viaje preparado a final de año y no voy a tener mucho tiempo para moverme antes, porque si no, me iba a tomarme un zumo de manzana calentito a un mercado de Navidad. Qué cosa más bonita.

      P.D. Miles de himnos generacionales y de canciones hermosas.

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    2. ¿Un gran viaje? ¿Cruzás el charco por navidad, che?

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  3. Bueno, aquí nos tienes de digestión. Le he puesto muy poquito curry (amarillo) por los niños, me daba un poco de miedo echar las berenjenas al final y creo que me he pasado con el yogur, pero tras un par de truquis ha quedado rebueno! Eso sí, con arroz Basmati y Toblerone de postre, siento decirte ;).

    Pero digo yo que ya está bien de gorronearte recetas, te voy a corresponder con una cena otoñal, italiana, curiosa, rápida y sabrosa (que espero que no conozcas aún): la sin par ensalada de pera e hinojo. Lavar y cortar en trozos un hinojo (o dos), una pera (o dos), verde o madura (a gusto del consumidor), mezclar en un cuenco con ¿escamas? ¿esquirlas? de parmesano y aderezarlo todo con una salsita/aliño de yogur, aceite de oliva, sal y pimienta. Está rebuena si te gusta el hinojo (que sé que no a todo el mundo le mola), no tiene hidratos y creo que te permiten queso, no? Y si no, para cuando llegues a la pequeña D. Le gusta incluso a mi primogénito, no te digo más!

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    1. Ole, ole... Me encanta eso de la pera y el parmesano (aunque yo no soy mucho de hinojo, pero lo voy a probar porque eres tú). No había pensado en hacerme salsitas de yogur para la ensalada o para merendar con unos bastoncitos de verduras, así que mil gracias por recordármelo!

      Besitos mil!

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