Carta a los Reyes

4 de diciembre de 2013


Hemos disfrutado de unos cuantos años estupendos. Maravillosos. Llenos de incertidumbre, de "ahs" y de "ohs" y de ilusión desbocada. Pero llega un día en el que los pompones, o al menos uno de ellos, se acerca al instituto, a la pubertad, a la adolescencia, a la rebeldía. Y empieza a mirar con un poco de escepticismo las tradiciones y a intentar demostrar que es más listo que nadie y que puede detectar cualquier fallo en el plan maestro de los Reyes Magos.

No estamos exactamente en ese momento todavía, pero empezamos a acercarnos peligrosamente. Así que últimamente tenemos alguna pelotera más y muchas más discusiones sobre lo que es matemáticamente posible y lo que no. Pero lo llevamos bastante bien.

¿Por qué lo llevamos bien? Porque en casa, para nosotros, la existencia de los Reyes Magos es una evidencia irrefutable, una verdad absoluta que resiste cualquier interpelación y cualquier duda existencial. Y eso va a seguir siendo toda la vida, por mucho que algún pompón decida tener sus reservas.

Por eso todos los años vemos Polar Exprés (aunque el pompón friki también ha empezado a quejarse de la peli, supongo que porque le plantea dudas incómodas) y nos empapamos de un concepto básico: la magia existe, solo hay que creer en ella.

Es difícil cuando los niños se van haciendo mayores y necesitan tener un dominio claro de todo lo que ocurre a su alrededor, pero no deja de ser un concepto valioso para su vida: la magia existe y nos espera en cualquier rincón del cerebro y del corazón.

A lo mejor dentro de unos años pensarán que sus padres son unos cutres y, como me dijo el pompón peque un día, quizás nos quieran un poco menos durante la adolescencia. Pero sé que al final superarán todas esas dudas y volverán a creer (si es que dejan de hacerlo). Porque no hay nada más bonito que creer en la magia y saber que Bastian Baltasar Bux existe y nos lleva de la mano a Fantasía, o que Hobbes es un tigre de verdad aunque nadie se dé cuenta. La magia hace de la vida un lugar mucho más divertido, como le intentaba contar un padre a su hijo en Big Fish. Un hijo que al final abrió los ojos y creyó. Como harán los míos, sin duda alguna.

Y por eso para mí es tan importante que todos los años nos sentemos a escribirles una carta a sus Majestades. Porque ellos siempre, siempre, nos dejan una carta a nosotros contándonos lo que más les ha gustado de nuestro año.


Como casi todos los años, la carta la hemos hecho nosotros, con libertad total de materiales. Les expliqué a los pompones que podían hacer un borde que fuese un poco diferente y luego les di acuarelas, pegatinas y materiales de lo más diversos para que ellos mismos decidieran lo que querían hacer. Por ejemplo, el pompón peque se nos reveló como un adicto a la purpurina (that's my boy!)

Cada uno con su estilo fue creando su propia carta, mezclando estilos, añadiendo piezas. La "E" tan grande que veis es de "Estimats" o "Queridos", que cada pompón hizo como mejor le pareció.


Ahora solo queda enviarlas y esperar que llegue el día 6, a ver qué pasa. Oír el ruido de los pasos pequeños que corren por el pasillo después de una noche de sueño irregular y nervioso. El mar de papeles tirados por todas partes, los ojos brillantes, las sonrisas incrédulas. Los "mira, mamá" gritados con emoción. Para que luego alguien diga que la magia no existe.

12 comentarios:

  1. Yo soy poco de navidad, nada para ser exactos.... pero desde hace un mes hay una carpeta en el escritorio de mi ordenador con el nombre "Carta a los Reyes Magos", pues verás tu que así y todo.... ay!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no puedo decir nada, porque yo siempre he sido muy navideña y es casi tradición familiar, pero creo que uno al final lo va pillando. Es cuestión de práctica. De todos modos, aunque no sea la Navidad, siempre hay magia en otras cosas, solo hay que encontrar la que nos funciona. Besos!

      Eliminar
  2. Ay, cómo se nota que coincidimos en edades churumbelescas. Menos mal (o para algunos no, que hay gente que va con la "verdad" ante todo) que los nuestros son muy de creer y en la familia de mi marido pasa como en la tuya, que (en este caso) Papá Noel sigue trayendo oficialmente los regalos. ¡Pero si hasta se pasó por su casa hace un par de años! La cara de los cuatro primos fue inolvidable, y mi mayor incluso le echó valor y le recitó un poema navideño. Todavía me parto de risa (con alguna lagrimilla asomando) al recordarlo. Ya en 1º algunos listillos empezaron a decir que PN son los padres, pero los míos, con su lógica teutona, dicen que no puede ser porque nosotros no tenemos taaanto dinero para comprar tooodos los regalos. Cuando preguntan más en serio, les contesto algo así como "si tú crees en PN, entonces él te trae regalos", y todos contentos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto! Cuando era muy peque, el pompón friki me preguntó si Spiderman existía. Y yo le contesté que claro que existía, que daba igual el plano en el que existiese, si era en un libro, en una revista o en la imaginación de alguien, Spiderman existía. Y creo que eso le ha quedado en el cerebro para siempre. Pero de vez en cuando lanza preguntas al aire, creo que más por molestar (y porque en el cole alguien debe de haber dicho algo) que por otra cosa, o razonamientos tipo: "Es matemáticamente imposible que tres viejos a lomos de tres camellos den la vuelta al mundo en una noche". Pero bueno, a mí me da igual, los Reyes existen y a mí me han dejado regalo todos los eneros de mi vida, así que no pienso dudar ;^)

      Eliminar
  3. En mi casa viene el Niño Jesus el día 24 a las 12 de la noche. Un día me pilló cantando... yo estaba dándolo todo con un villancico y cuando me di la vuelta estaba todo lleno de paquetes. 30 años después sigo sin explicármelo, solo puede ser cosa de la magia. No me queda más remedio que seguir creyendo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ah, me encanta!! Aunque lo que más me gusta es que lo estuvieras dando todo con los villancicos... cómo me gustaría haberte visto! :^P

      Eliminar
  4. Dec somiar ja, juraria haver-te deixat un comentari...això són els 41 que ja m'afecten...Doncs nosaltres ja tenim tota la casa decorada. La d'Ikea està per muntar però potser m'animo avui. Vaig fer un primer intent de speculoos que no va sortir bé (no vaig aconseguir tallar-les en forma boniques però estaven boníssimes). Avui i torno i el gran repte: començo a fer panettone. M'encanten aquestes dates! disfruto com una nena! Petonàs (by the way, molt xules les capçaleres a FB i al blog)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En un altre post. És que publico tant que ja no saps on escrius :^P

      A mi també m'encanten aquestes dates i tots els seus dolços. Petonàs!

      Eliminar
    2. ja, ja, estic fatal :-) Per cert, les teves fotos no tenen res a envejar. Faig fer el taller de Eva Lago a Jackie Rueda sobre foto familiar i t'asseguro que les teves són molt bones. Petonàs

      Eliminar
    3. Ai, nena, m'alegres el dia, que encara m'hi barallo amb el tema fotogràfic!! Però hi treballem, hi treballem...

      Eliminar
  5. No existe ninguna duda, y quien la tenga desconoce las verdades universales: los reyes magos existen, es una evidencia más cierta como que la tierra es redonda o que el chocolate gusta a (casi) todo el mundo, ¡¡¡vivan los reyes magos!!, no me gustan las navidades, pero la víspera y el día 6, y la cena de nochevieja y las uvas, mmmmmm son momentos más que especiales, siiiiiiii

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. También es mi momento favorito de las fiestas. Si ese día no crees en la magia, es que no tienes corazón!

      Eliminar

¡Cuéntanos algo!

Theme created by Sweet Lemon Grey Designs