Blandiblub casero

20 de marzo de 2014


Hace días que os debo la entrada de la fiesta de científicos que les hicimos a los pompones peques por su cumple. Pero es que hay tantas fotos, tantos experimentos y tanta cosa, que si hiciera solo un post tardaría tres años y además no habría quién se lo leyera porque sería larguísimo y cansino.

Así que voy a dividir la fiesta en varios posts para que sea más digerible. Y he decidido empezar por lo que os llamó más la atención y lo que más me habéis preguntado por todas partes: el blandiblub casero y fluorescente.

Yo lo llamo "blandiblub" porque así lo llamábamos cuando yo era pequeña, cuando apareció por primera vez esta masa viscosa y un poco asquerosa, que en ese momento era verde moco. Mis hijos lo llaman "pedorretas" porque ahora vienen en envases pequeños, similares a botes de basura, donde si metes los dedos se oye un sonido vibrante y poderoso.

¿Para qué sirve el blandiblub? Pues para nada. Para tocarlo y flipar con la consistencia, meterlo en un cuenco y flipar con la consistencia y lanzarlo al aire y flipar con la consistencia. No tiene muchos usos, pero es genial para jugar. Y no solo para niños; desde que lo conseguí por primera vez estuve días mirándolo, tocándolo y agitando el bote de cristal donde lo había metido, completamente extasiada.

Hacía meses que andaba tras la receta perfecta. Meses no, años. De hecho era una de las manualidades que quería para la fiesta de zombis del año pasado y no hubo manera de conseguir que funcionara, aunque gasté cantidades ingentes de cola y de bórax.

Este año, la casualidad quiso que diera con una página en about donde estaba todo perfectísimamente explicado. Y esta vez lo probé y funcionó. No os imagináis la alegría y el subidón que me dio.

Si habéis investigado, habréis visto por ahí muchas recetas que dicen que solo hay que mezclar cola y una disolución de bórax. Y si lo habéis intentado, os habrá salido un bulto plasticoso que no se parece en nada al blandiblub, porque se endurece enseguida y luego no se puede hacer nada con él (aunque creo que debe de ser la base para hacer pelotas de goma, prometo probar y explicároslo todo).

¿Por qué? Pues porque la cola que hay que usar es cola polivinílica, que yo, por lo menos, no he encontrado en mis papelerías de cabecera.

Sin embargo, podemos saltarnos tranquilamente la cola, si conseguimos alcohol polivinílico, que yo encontré en DroQuinSa, una droguería industrial que adoro con toda mi alma, porque está a 10 minutos andando de mi casa y porque tiene de todo. Y me encanta cuando encuentro algo tan especializado en Sabadell y no tengo que desplazarme hasta Barcelona.

El otro producto químico que necesitáis es bórax. El bórax es más fácil de conseguir, aunque yo también lo compré en DroQuinSa.

Y también necesitaréis pintura fosforescente (luminiscente), del color que queráis. La mía es de la marca Creall, azul y rosa. La compré en Abacus.


Primero hay que hacer una disolución de alcohol polivinílico al 4%. Yo, por ejemplo, disolví 40 gramos de alcohol polivinílico en 960 gramos de agua. Ojo, porque cuesta de disolver. El alcohol polivinílico se presenta en polvo y cuando intentamos disolverlo se vuelve un tanto gelatinoso. Lo mejor es calentar un poco la disolución y remover con fuerza con unas varillas. Yo lo preparé el día anterior a la fiesta y lo metí en una botella que cerraba herméticamente y me permitía darle alguna sacudida... quedó perfecto, un poquitín viscoso.

La solución de bórax también es al 4%, 40 gramos de bórax, por 960 de agua. El bórax disuelve mejor, pero precipita, así que al día siguiente tenía la disolución llena de trocitos sólidos de bórax. Funcionó igualmente.

La mezcla es 3 partes de disolución de alcohol polivinílico por una parte de disolución de bórax. No hace falta ser muy exactos, funciona igualmente.





Enseguida veréis que la mezcla se espesa, y hay que trabajarla un poco con las manos (ese es el factor asqueroso que alucina a los pompones) hasta que ya no se pega. Solo os queda añadir un chorro de pintura luminiscente y mezclar bien, y ya lo tenéis!


Es divertido y súper fácil de hacer, y vuestros pompones os mirarán como si no existiera internet y fueseis los padres más inteligentes del planeta. Qué dura va a ser mi vida cuando vean que todo lo aprendo online.

Por cierto, tengo cantidades indecentes tanto de alcohol polivinílico como de bórax. Así que si queréis que os envíe un poquitín, me lo decís.


Hala, a disfrutar de la química. Y por cierto, en un bote hermético (yo compré tuppers chiquitines para cada uno de los pompones invitados) aguanta bastante tiempo.

15 comentarios:

  1. Jolines! Que bien lo pasáis! Cuando mis hijos sean mayores lo intento, ahora no que el peque se lo come seguro.
    Paula, la cola polivinilica no es la cola blanca de carpintero de toda la vida?
    Ah! El día que quedemos para que me prestes el libro de paso me pasas un poco de bórax y alcohol :P

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    1. Si, si, cuanto más lo pienso más segura estoy. la cola blanca es acetato de polivinilo, yo uso en el curro y estoy convencida que es la cola polivinilica de la que tu hablas.

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    2. Bueno, ya lo comentamos, pero para que quede constancia... con la de carpintero no probé, probé con la escolar y el resultado fue parecido a la plastilina esa ligera que está de moda ahora... y puede que rebotara, así que a lo mejor también va por ahí la pelota esa que se puede hacer en casa, voy a tener que investigar. Pero sí, te llevo un par de bolsitas con ambas cosas cuando quedemos, ningún problema. Ahora solo queda poner fecha...

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  2. Pompona llegaste tarde. Le regalaron una caja para hacer experimentos, entre los cuales había para hacer blandiblub ( también según él tirapedos) Nos apetecía hacer el blandiblub fluorescente, pero por un tiempo creo que con los gusanos gelatinosos, bolitas viscosas y tirapedos varios repartidos por el porche, ya vamos servidos.
    Es un gusto disfrutar así con tus hijos y sus amigos.
    Besitos guapetona

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    1. Jajaja! Creo que habrá que presentar a tu pompón y a los míos, porque están en perfecta sintonía "pedil". En casa nos chiflan los experimentos... ¿Ya has probado la maicena con agua? ¿Y el de la leche y los colorantes? Esos dos son de nuestros favoritos en casa.

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  3. Con lo que mola! Yo tengo pintura fotoluminiscente (enchufe en el curro parejil) y puede que también de lo otro. Pero esto hay que probarlo, que te ríes un montón. Anda que no lo pasé yo bien con el blandiblub! Gracias

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    1. Súper divertido, de verdad de la buena :^) Si lo pruebas me cuentas, ¿eh? Besitos!

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    1. Mucho. Estas cosas yo no sé si les gustan más a ellos o a mí.

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  5. Hasta blandiblub, qué barbaridad... no hay más que ver los ojos de científico loco que se ven por ahí detrás para darse cuenta de que el invento vale la pena.

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    1. Mucho, nena, mucho. Les flipó totalmente! ¿Todo bien? Hace días que no hablamos...

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  6. Me encanta el blandiblub. De pequeña soñaba con llenar la bañera y meterme de cabeza. Quiero que me adoptes ¡porfa, porfa porfa, porfaaaaaaaaaaa! Parece la fiesta más fenomenal de la historia. Impagables las caras de los pompones con marcarilla y mirando bizcos al monstruo de los mocos.

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    1. Primero conoce a tus posibles futuros hermanos y luego me dices si quieres que te adopte, que esto es un caos :) Aunque, claro, a lo mejor te sientes en tu salsa, porque lo de llenar la bañera con blandiblub es un rato friki...

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  7. Si escribieras ese post "larguísimo y cansino" yo lo leería del tirón de muy buena gana, seguro que fue un cumpleaños alucinante!

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    1. Pronto, pronto, que son muuuuchas fotos para ordenar, limpiar y organizar y muchos experimentos que recuperar. Pero estoy en ello, ya verás.

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