Bombas de semillas

3 de abril de 2014

Llueve, llueve y llueve y todo es gris. Y dentro de un ratito tengo que salir de casa para coger un AVE e irme a Madrid, donde me han contado que llueve, llueve y llueve y todo es gris. Suerte que además de trabajar voy a ver a mi amiga Lucía y a cenar con ella y a cotillear y a ponernos al día de todo.

Pero qué le vamos a hacer, ¿no? Así es la primavera. Todo o nada, días de sol de justicia seguidos de días de diluvio universal. Y mientras tanto da la sensación de que todo crece, de que el sol y la lluvia, el viento y las nubes, están creando un mundo paralelo que de repente va a estallar frente a nuestras narices.


Por eso andamos todos revolucionados, no lo neguéis. Haciendo propósitos como si estuviésemos en año nuevo. Llenando bolsas de basura de cosas que ya no queremos. Poniendo orden en el armario y tomando decisiones trascendentales. A riesgo de que me veáis todos como una hippy colgada, creo que seguimos los pasos de la naturaleza y que la primavera es tiempo de renacimiento, de volver a empezar, de hacer proyectos más transformadores y profundos. Es como el fin de año del mundo natural, y estamos todos pegando acelerones en la parrilla de salida, listos para cambiarlo todo.

Ya, ya lo sé, mis metáforas son cada vez más cutres. Pero ya pilláis la idea: renacimiento, primavera, calorcito, terracita, cerveza y bravas. Y chaqueta en el armario, que para mí es el mejor momento del año, da igual a temperatura.

Por eso hoy os quiero contar algo que hicimos el año pasado y que me olvidé de mostraros, porque ya sabéis que yo soy así. Perdí las fotos, luego perdí las bombas de semillas. Estaban en el coche, las tiramos por ahí y no saqué ninguna foto, en fin, ya sabéis.

La cuestión es que en Casa Pompón somos un poco adictos a la tierra y las plantas. Y cuando descubrimos el concepto de las bombas de semillas en internet... nos enamoramos.

La idea es sencilla y a lo mejor ya la conocéis: crear una bolita de tierra con semillas de flores para lanzar en solares vacíos, parterres mustios, bordes de carreteras y otros lugares grises que necesitan un poco de vida.


Las bombas se van abriendo con la lluvia y el viento y acaban brotando y llenando de verde esos rincones.

Podéis llevarlas siempre encima y tener un momento guerrillero a cualquier hora. Lanzar una bomba aquí y allá como quien se toma un café. Sentir que estáis haciendo un gesto de renacimiento y renovación a cualquier hora del día. A partir de ahora llamadme Yogi Paula; como el té pero más pesada.

Lo bueno que tienen las bombas de semillas es que son MUY fáciles de hacer en casa. Eso sí, hay que intentar que las semillas sean de flores o plantas locales, para no romper el equilibrio ecológico. Y mejor lanzarlas en sitios baldíos y no en el bosque o en otros lugares que ya tengan su propia flora.


Tengo dos recetas alternativas, para que escojáis según los materiales que tenéis en casa.


Por cierto, mientras las hacéis, meted las manos todos juntos. Las dos manos. Y luego tocadle la nariz al que tengáis a vuestro lado. Es muuuucho más divertido...


Madre mía, qué penita ver estas fotos, qué mayores que se me hacen los pompones!

17 comentarios:

  1. Ais, esto ya lo conocía, pero me ha encantado tu post igualmente. Qué manera más bonita (y real) de contarlo :D

    Me apunto la receta para las bombas, ¡que Alicante necesita mucho más verde!

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    1. Hay un montón de sitios que necesitan yarn bombing y seed bombing a la de ya. Que luego hace ilusión pasar un mes después y verlo todo tapizado de plantitas... Un beso gordo!

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  2. lo conocía, lo hice alguna vez, pero así de explicado es más bonito!

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    1. Gracias! A mí me encantan estas cosas... todo lo que tenga que ver con tierra y sobre todo, con ensuciarse, me parece genial :^)

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  3. pues mira, no conocía yo este concepto de bombas de semillas, pero mola, mejor que los artos son las flores, no te parece?

    Ya lo dice el refrán, "abril, aguas mil", y que "marzo ventoso, abril lluvioso, sacan a mayo florido y herposo", jeje, y con tus bombas de semillas, MÁaaas! Muaks

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    1. Por cierto, en el post del jueves hablo de ti

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    2. Mayo va a ser la bomba este año, pues... Llevo toooda la semana sin leer blogs, de la cantidad de trabajo que he tenido, pero este finde me pongo al día y me lo miro. ¡Qué nervios!

      Besote!

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  4. Que idea tan guai. Me encanta el concepto. Gracias por compartirlo :*

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  5. También las conocía, pero lo cuentas tan bien que dan ganas de ponerse a ello ¡ya, ya, ya! Lo hacía en su versión más cutre en la aldea de mi abuela, plantando las semillas de las frutas que había comido en los lugares más insospechados, que luego apuntaba en una hoja de papel cochambrosa como si se tratara de un mapa del tesoro. Planté cientos de huesos de cerezas, decenas de melocotones, miles pepitas de sandía, carozos de manzanas y melocotones. La inmensa mayoría no germinaron y de las que lo hicieron muchos no aguantaron el paso de los años pero a última vez que fui a la aldea descubrí con alegría todavía quedan 7 de mis queridos arbolitos, que ya no son tan pequeños.

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    1. Nosotros también hemos plantado las semillas de lo comido, pero a esas siempre les ha costado mucho más germinar... Pero me encanta la idea de apuntarlo en un papel como un mapa del tesoro... creo que te lo voy a robar para este verano en el pueblo de mis suegros. Y jo, qué pasada que todavía tengas siete arbolillos!! Queremos fotos!!

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  6. Preciosa actividad. En casa somos más de lo que cuenta noialand de ir plantando los huesos de cerezas y nos hace mucha ilusión esperar y esperar. Por ahora solo hemos cosechado habas y con un poco de trampa pero está guay
    María

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    1. Nosotros algo de eso hemos hecho también, sí, pero ya sabes que ahora estamos a tope con el huerto. Hoy hemos plantado tomates, zanahorias y fresas y he pensado en ti, tumbadita en tu sofá :^)

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  7. Nosotros hicimos los de las bombas de semillas ya hará unos ocho años, pero no fuimos tan guerrilleros. Las lanzamos en casa por los rincones de la finca y fue muy bonito ver que de entremedio de las margaritas que nacen cada año en este tiempo, también salían flores multicolores. bss

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    1. La verdad es que no importa mucho dónde se tiren, lo importante es tirarlas y poder verlas crecer. A mí es que la primavera me pone totalmente hiperactiva y más natural que nunca. Porque mira que luego en invierno me cuesta salir de casa... Un beso gordo!

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  8. Estic en plena bomba de semillas. Metaforica, perqe les plantes se'm moren nomes de mirar-les!! Pero en renovacio primaveral i vital. Per aixo no dic gaire res. Per aixo ens ha qedat un tema a mitges...

    Una abraçada wapa. Seguim aqui

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    1. Sí, sí, tenim coses pendents! A veure si posem data ja, que és una mica vergonyós!!

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