Gyozas

19 de marzo de 2015


Ya os conté cuando hablamos del kimono horribilis que me encantan los dim sum. Pero mi amor incondicional se puede hacer extensivo a todas las empanadillas y rollitos asiáticos, así, en general, particularmente si se hacen al vapor o a la plancha.

Hace muchos años, en una vida previa al trabajo en casa, hice con mi amiga Elena, durante la hora de la comida de nuestro trabajo en plantilla, un curso de cocina japonesa. Fuimos todos los días durante dos semanas a la hora de la comida a cocinar y a aprender a hacer los platos y a comer luego lo que habíamos preparado. Dos semanas de auténtico paraíso gastronómico durante las que aprendimos un montón de recetas que yo no sabía ni que existían.

Entre todos esos platos, además del curry casero, de las judías con aliño de miso y otros platos que nuestra profe, Miho, había aprendido de su madre, estaban las gyozas.

Todo lo que pueda decir sobre estas empanadillas es poco. En casa, no duran nada en la mesa. Siempre hago un montón pensando en congelar las sobrantes y nunca quedan ni las migas, por más que vaya gradualmente aumentando la cantidad que preparo.

No os voy a engañar, como cualquier empanadilla, son un poco laboriosas, pero el resultado vale muchísimo la pena.

¿Os atrevéis a probarlas?

Ingredientes:

- 1 o 2 paquetes de discos para empanadillas asiáticas (los mejores tienen harina de arroz glutinoso, los conseguís en cualquier súper chino)
- 300 gramos de carne de cerdo picada (el filete es una buena opción)
- 1 cebolla tierna
- 400 gramos de col verde (o china, mejor todavía)
- Salsa de soja
- Aceite de sésamo
- Sake
- Vinagre de arroz
- Sal y pimienta

Los discos para empanadillas se suelen vender congelados, así que tendréis que sacarlos del congelador un par de horas antes de empezar a trabajar.

Lavad las hojas de col y hervidlas con un poco de agua con sal hasta que estén blandas, pero no totalmente cocidas.

Escurrid la col y picadla fina. Picad también la cebolla tierna. Mezclad las verduras con la carne picada y sazonad la mezcla con 1 cucharada de salsa de soja, 1 cucharada de aceite de sésamo, 1 cucharada de sake y sal y pimienta al gusto.


Poned una cucharadita de esa mezcla en medio de cada disco de empanadillas. Humedeced el borde de la empanadilla con agua y cerradla haciendo dos o tres pequeños pliegues con la masa en la parte delantera.


Cuando ya tengáis todas las empanadillas listas, poned una cucharada de aceite en una sartén grande con tapa. Cuando esté caliente, colocad todas las empanadillas de pie sobre la sartén.

Hay que esperar a que la base de las empanadillas quede dorada y con aspecto crujiente. Las podéis ir levantando de una en una para comprobar cómo está la base. Cuando ya esté bien, añadid medio vaso de agua a la sartén y tapadla rápidamente. Dejad cocer hasta que se evapore toda el agua y ya podréis sacar las gyozas y servirlas con una salsa preparada con vinagre de arroz y salsa de soja a partes iguales.


Como veis son laboriosas pero no difíciles y están espectaculares. Probadlas y me contáis, pero no me echéis la culpa si os volvéis adictos, porque yo ya os avisé!

28 comentarios:

  1. Doncs si! les provarem! a casa som una fanàtics de les cuines del món però la cuina japonesa sens dubte és la nostra preferida. Gràcies per la recepta!
    Ja t'explicaré quan la duem a terme.
    Bon dia
    http://aventuresidesventuresdels30.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A casa també en som molt fans, podem menjar sushi a una velocitat espatarrant! Si proves, m'ho expliques, eh? Petons!

      Eliminar
  2. Tienen muy buena pinta. Cuantas vosas nos perdemos por desconocimiento chica. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ah, Lola, yo hace tiempo que decidí que pruebo todo este tipo de cosas. Cada vez que voy a un súper de otro país o de otra cultura, compro algo que no tengo ni idea de qué es y lo pruebo. A veces no me gusta, otras ni fu ni fa y muchas me deja alucinada por el sabor, la consistencia o los ingredientes. Vale la pena probar!

      Eliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  4. Quina bona pinta! la propera vegada que vingui a casa teva vull gyosas per dinar, ok? jajajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Paulins!!! Quan ens convides??!!

      Eliminar
    2. Aix, viciosillas... Quan vulgueu. Però m'ajudeu a preparar-les, eh? Res d'aparèixer quan la feina estigui feta...

      Eliminar
  5. Pintaza!! Tendré que buscar a ver si hay empanadillas aquí e intentar hacerlas...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que encuentras la masa! Cualquiera de dim sum te vale, pero si tiene arroz glutinoso, la consistencia es da bomb!

      Eliminar
  6. Menuda pintaza!! Aquí en casa también somos fans de las gyozas aunque por ahora nunca las había hecho. Me guardo tu receta a ver si algún día me animo! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son muy fáciles. En casa empezamos pidiéndoselas a nuestro chino de confianza, pero cuando vi el consumo que teníamos decidí que había que hacerlas caseras para no morir arruinados XD

      Eliminar
  7. No te imaginas lo que acabas de alegrarme la vida con esta receta, Paula. Decirte que soy una devoradora de gyozas es poco, ¡es que me vuelven loca! Y hasta ahora siempre me tocaba buscar un restaurante donde las tuvieran, ¡muchas gracias!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, qué ilusión me hace :) Cuando las prepares, me cuentas, ¿eh? Un besote!

      Eliminar
  8. Qué buena pinta Paula!! Voy a buscar la masa a ver si la encuentro.Ya te cuento!! un besazo y gracias por compartir con nosotros estas cositas!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por pasarte a leerlas! Ya verás que os gustarán a todos, están riquísimas! Un beso!

      Eliminar
  9. Ehteee.... "gyozas" viene de "gozas"? Seguro que sí. Me lo apunto pq aquí somos muy japos pero éstas aún no las he hecho. Campai!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues ya tardas. Riquísimas es poco. Ñam.

      Eliminar
  10. Hummmm, dim sum, gyozas o cualquier aperitivo asiatico, y lo q sea japones....me vuelve loca...me tienta probarlas pero...y si no soy capaz de dejar de comerlas? Y si me convierto en la primera europea campeona de sumo? Con lo mal q me queda a mi la coletilla esa!!!
    Bueno, sobre tu conciencia pesaran mis lorzas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Podemos hacer combates juntas cuando quieras... Yo no me puedo comer solo una. Ni solo dos. Ni solo quince.

      Suerte que no tengo conciencia :D

      Eliminar
  11. acabo de desayunar y estoy babeando ya! qué ricas son!!! el papá de una de mis mejores amigas en Lima prepara comida para los barcos japoneses que pasan por el puerto del Callao, así que siempre siempre siempre tiene gyozas en su casa... qué delicia!!! >.<

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué cosa más chula eso de preparar la comida para los barcos japoneses, ¿no? Me encanta! Y sí, son una delicia... De hecho, yo también salivo, así que nada, voy a tener que preparar más. ¿Te guardo un tupper?

      Eliminar
  12. Ay, madre, con lo que me gusta a mí eso! Esta semana me planto en el súper oriental y me traigo loq ue haga falta, ya te contaré!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuéntame, cuéntame, no te olvides! Un beso.

      Eliminar
  13. Respuestas
    1. Ay, sí! Son riquísimas! Creo que me quedan algunas congeladas... ya sé lo que voy a comer hoy :)

      Eliminar

¡Cuéntanos algo!