Shibori

30 de junio de 2015


Junio. Ese mes en el que no puedes ir caminando a Mordor, porque ya estás en Mordor. Y te está atacando el Imperio. Mientras Voldemort se cuela en tu cerebro y lo hace puré. Junio.

A ver, empieza el verano y eso siempre está bien, aunque por la noche se te peguen las sábanas y no consigas dormir hasta que entra la brisa de las tres de la mañana. Pero es que junio es un mes maldito con el que tengo una relación de amor-odio.

Este año, además, el pompón friki ha terminado la primaria. Whaaaat? Sí. A mí me parece que hace media hora todavía tenía tres años, pero no, se ve que no. De hecho, si buceáis por el blog vais a encontrar unas cuantas fotos del friki con dientes de leche todavía, pero de algún modo se ha hecho mayor. Él solo, porque los demás estamos plantados en un cómodo limbo de juventud.

Pero yo hoy venía a contaros otra cosa. Y todo empezó hace muchos meses. Fue culpa de Núria y de mi famoso culoveoculoquierismo. Cuando vi que ella se había apuntado a una comunidad creativa llamada Handbox, yo también quise. Y aunque al principio no entendía muy bien dónde me había metido, con el tiempo la comunidad ha ido creciendo y convirtiéndose en un sitio chulo para buscar tutoriales y conocer blogs nuevos.

Hace unas semanas me escribieron de Handbox para preguntarme si quería unas muestras de Tintes Iberia para probar y para hacer algún proyecto. Aunque junio es MAL, como soy una inconsciente dije que sí. Y así, en lugar de traducir, me metí en la cocina a teñir, mezclar colores, hacer pruebas y pasármelo bien en general.

He hecho un montón de cosas diferentes (y todavía me queda un poquitín para algún otro proyecto que tengo pensado), pero lo que hacía mucho tiempo que tenía ganas de probar era el shibori. Que es una manera pija y japónida de referirnos a las camisetas hippies que hacíamos con nudos y los mismos tintes Iberia cuando yo era pequeña. Si no pasasteis por el momento camiseta hippy en vuestra infancia... no fuisteis niños.

Aquí tenéis una pequeña pista de otro proyecto teñido que os muestro la semana que viene...

El shibori se suele hacer con añil y en color azul, pero me pareció chulo hacerlo en otros tonos. El resultado, qué queréis que os diga, me encanta. He usado una sábana antigua de algodón y ha teñido perfectamente, pero la técnica se puede aplicar a cualquier prenda siempre que sea de fibras naturales.

Está de moda hacer trapos de tela de varios tamaños que se usan como mantas de pícnic, manteles o pañuelos, pero podéis ir más allá y convertir vuestros trapos en furoshikis, los envoltorios japoneses de regalo que me parecen chulísimos. Voy a ver si la semana que viene me pongo con eso y os lo enseño.

Pero me voy por las ramas. Con tinte y la técnica shibori podéis conseguir un montón de acabados diferentes. Yo opté por tres de los que me parecían más curiosos.

Necesitáis:

  • Tela de fibras naturales
  • Agua
  • Sal
  • Tintes de colores (yo usé los de Iberia)

Para hacer shibori vais a teñir a mano y no en máquina, evidentemente. No necesitáis tener recipientes dedicados únicamente a teñir, se pueden lavar después con un poco de lejía y ya está.

Usé tres litros de agua caliente para cada color, no porque los necesitara el proyecto del shibori, sino porque hice otras cosas con cada tinte. Por cada litro de agua, se añaden cinco cucharadas soperas de sal.

Abrid vuestro tinte y seguid las instrucciones. En el caso de los tintes Iberia, hay dos sobrecitos de color, para que gradúes la intensidad y otro de fijador, que se tiene que usar entero.

El color se disuelve primero en un vaso de agua caliente y luego se mezcla con el agua con sal y el fijador. Y ya tienes el tinte listo.

Los dibujos que crea el shibori van en función de lo que hagamos con la tela. Podemos anudarla, atarla, doblarla...

Para crear el dibujo de estrellas, doble mi tela como si fuera un acordeón longitudinalmente, es decir: un doblez hacia delante y otro hacia atrás. Cuando tuve un rectángulo muy largo de tela, hice el mismo movimiento de acordeón, pero formando triángulos. Si no entendéis bien cómo se hace, decídmelo y os grabo un vídeo. Sujeté el triángulo con un par de pinzas (de centro de bricolaje: una de las mejores compras ever, baratísimas y súper útiles) y mojé las tres puntas del triángulo un ratito.


En principio, para conseguir un color muy vivo hay que sumergir la prenda durante 40 minutos, pero yo trabajé con intervalos de entre 10 y 15 minutos y estoy muy contenta con el resultado para el shibori. Eso sí, las prendas de ropa (que también he teñido) sí que necesitan un poco más de tiempo sumergidas.

Sacáis la prenda del tinte y la enjuagáis bien. Pero muy bien. Hasta que el agua salga transparente. Con ganas. Luego solo os queda poner la prenda a secar y ya la tenéis.

Para hacer el shibori naranja doblé la tela a la mitad dos veces, como para formar una cruz, y luego, sencillamente, la enrollé y la sujeté con cuatro gomas elásticas. Usé las de los espárragos que son más anchas y me gustan mucho. Metí el churro resultante en vertical, para que sobresaliese una parte.


Y la técnica del verde era la que tenía más ganas de probar. Normalmente se hace con bloques de madera, pero yo no los tenía y no sabía qué usar. Hasta que me fijé en la caja del queso que mi madre nos había traído de Francia (gracias, mamá!). Desmonté la caja y voilà. En este caso hay que doblar la tela formando un cuadrado un poco más grande que las piezas que vamos a usar. Ponemos una pieza delante y otra detrás y las sujetamos con gomas elásticas, apretando muchísimo. Sumergimos completamente en el tinte durante un rato y ya está.


Os voy avisando: es completamente adictivo. Pero mucho. Vais a empezar a buscar en casa trozos de tela que podáis convertir en pañuelos maravillosos. No se puede hacer nada por evitarlo, es así.

Y para que veáis que no paré en el shibori, aquí tenéis a la pompona luciendo camiseta nueva con tinte naranja y rojo. Sus hermanos quieren una camiseta igual. Lo que os decía: sin camiseta teñida no hay infancia...


20 comentarios:

  1. iba a decir algo pero me he acordado que desde que llevo días sin apuntar mis kilómetros hacia mordor... ups!

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  2. Ei m'encanta ...no hagues dit mai que es podien aconseguir acabats tant diferents! jajaj i això que dius que el mes de juny el tenies a tope...t'admiro, saps trobar temps per tot! un petonet

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    1. Ara vull provar el de les gometes que deixa com petits cercles blancs... Addictiu totalment! Un petó!

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  3. Ésto lo hacía yo en los campamentos cuando comenzaba mi andadura por el limbo de la juventud en el que nos hemos quedado todos menos el pompon friki. Creo que me voy a comprar algunos colores y a probar que me hacen falta trapos de cocina :D

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    1. Exacto. Yo era escolta catalana (los boy scouts catalanes) y las camisetas de nudos teñidas eran lo más cuando te ibas de excursión. Hay que rescatar esa moda urgentemente para quitarles la tontería a los niños. Si lo pruebas me cuentas... Besito!

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  4. Paula a mí me convalidas un trozo de camino porque a 45º creo yo que estamos a borde del mismo monte del destino. Nos falta poco para tirar el anillo..jejeje
    ¡Qué recuerdos esas camisetas! yo las hacía con los nudos e incluso decolorandolas con lejia...
    Habrá que probar esa técnica.
    Un besote

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    1. Ostras, sí, que aquí estamos a 35 y se me derriten hasta las ideas... Sois más que hobbits, los andaluces sois superhéroes :)

      Yo no la he hecho nunca con lejía, siempre con tinte... pero, claro, con lejía tiene que funcionar igual. Mmm... Voy a ver si pruebo.

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  5. Me ha encantado este post, Paula. A mi esta técnica me da siempre un poco de miedo por si lo estropeo, pero ahora me parece mucho más fácil :D

    Por cierto, la camiseta de la pompona ha quedado chulísima!

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    1. Sí, sí, a mí también me daba miedo y por eso usé una sábana, pero es que es súper fácil y súper resultón. Además, es bastante flexible, no pasa nada si te equivocas un poco, porque el resultado ya es irregular.

      Sí, sí, con la camiseta probé a hacer un degradado... Tengo que trabajarlo más para que las rayas no queden tan definidas, pero ha quedado chula y a ella le encanta!

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  6. Com mola! Jo si vaig tenir una. Però com que no era tan apanyada com tu, jo ho feia amb una samarreta blau cel i lleixiu...la qüestió era tenir-la i ser creatiu, no?

    Un Petó.

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    1. Amb lleixiu es fan coses moooolt xules. La Ruth i jo vam fer una samarreta amb iron fix y lleixiu fa uns quants estius. Petonàs!

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  7. Cómo me gusta leerte! jajajaj!
    Yo tuve una infancia y adolescencia muy teñida! Y no sabía que ahora vienen con fijador... ¡Mira qué pro! Me gusta mucho las técnicas que has usado ¡No sabría por cual de las tres decidirme!

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    1. Jo, yo juraría que ya te contesté este comentario, pero bueno...

      Sí, con fijador, súper pro. Y hay técnicas todavía mucho más chulas... Tengo unas semillas de añil que quiero plantar y hacer el tinte yo misma :) Ya te contaré!

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  8. Que chuladaaaaaaa!!! Ni siquiera sabia que había diferentes técnicas para teñir dependiendo de cómo lo plegaras ;-) para mi todo dependía de la imaginación al poder jejeje y sin orden ninguno :-o
    Te han quedado preciosos!!! Enhorabuenaaaaa!!!

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    1. Muchas gracias :) Pues hay técnicas de plegado súper interesantes, cuando empiezas a investigar es todo un mundo! Un beso.

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  9. No conocía tu blog. Lo de "pija y japónida" me ha cautivado. Me quedo

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    1. Jajajaja! Muchas gracias. Yo no me pierdo tus consejos literarios nunca ;) Un beso!

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  10. qué técnica tan genial!!! la verdad es que queda monísimo todo, me parece perfecto para reciclar trapitos viejos

    Besitos
    Anny
    https://localizadordelocuras.wordpress.com/

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    1. ¿Verdad que sí? Y es muy fácil de hacer, pruébalo. Un beso!

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